NUESTRAS DOCTRINAS

Abominación Desoladora

La “abominación desoladora que se establece en el lugar sagrado” es un acontecimiento que fue profetizado por Daniel y que es mencionado en el Nuevo Testamento en Mateo 24:14-16. Esta profecía se cumplió el día 17 de diciembre de 1994, en Atlanta, cuando el Sr. Joseph Tkach pronunció su infame sermón con el que se propuso cambiar las leyes de Dios. Con este sermón él intentó profanar y destruir el Templo de Dios, que es la Iglesia de Dios. Y el resultado de esto fue la Apostasía.

(Véase el libro La Caída de los Estados Unidos - capítulo 6 del, y la 25ª Verdad en el artículo Las 57 Verdades de Dios, en la página Publicaciones del sitio web de la Iglesia de Dios.)


Adolescentes menores de edad

Hay adolescentes que aprenden la verdad en la Iglesia de Dios y eligen obedecer a Dios. Y es bueno que ellos deseen obedecer a Dios. Pero si usted es adolescente, menor de edad, le aconsejamos que informe a sus padres sobre su deseo de vivir de acuerdo con el camino de vida de Dios, de acuerdo con lo que usted está aprendiendo. Usted no debe ocultar nada a sus padres, especialmente en un asunto como este, ya que en internet hay muchas religiones extrañas y personas que intentan aprovecharse de los jóvenes.

Lo correcto y adecuado delante de Dios es que usted sea abierto y honesto con sus padres. Los jóvenes deben honrar a su padre y a su madre (Éxodo 20), y esto también implica ser sincero con ellos. Puede que sus padres no estén de acuerdo con sus nuevas creencias sobre Dios, especialmente porque la mayoría de los padres siempre han creído en cosas como el culto dominical, las navidades y la pascua. Aunque usted piense, o incluso sepa, que sus padres no estarán de acuerdo con usted, usted debe ser sincero con ellos.

Si usted habla con sus padres sobre sus creencias, como su deseo de obedecer a Dios guardando los Sabbats de Dios, y ellos no están de acuerdo con esto, entonces usted tendrá que decidir cómo usted honrará a Dios de la mejor manera posible en esas circunstancias, hasta que usted sea mayor de edad y pueda seguir su propia fe y creencias en Dios. Sin el permiso de sus padres usted no podrá recibir más ayuda de la Iglesia que la ayuda que la Iglesia ofrece en el sitio web.

Todos los que tienen acceso a internet pueden visitar el sitio web de la Iglesia, donde ellas encontrarán mucha información para leer y estudiar, además de la posibilidad de escuchar sermones que son dados cada semana en el Sabbat y en los Días Sagrados de Dios. Le aconsejamos seguir aprendiendo todo lo que pueda y a aferrarse a la verdad en los tiempos difíciles que se avecinan.

Usted debe seguir, en la medida de lo posible, las instrucciones que usted puede encontrar en la página Contacto del sitio web de la Iglesia. Algunos adolescentes preguntan si pueden ser bautizados, pero la edad mínima para ser bautizado en la Iglesia de Dios es de 18 años. Así que, nadie que no haya alcanzado esa edad puede ser bautizado en la Iglesia de Dios.


Alimentos impuros

Consulte la lista en el artículo Carnes Puras e Impuras en la página Publicaciones del sitio web de la Iglesia.


Anticristo

El término Anticristo no se refiere al Papa de la Iglesia Católica, a un líder de gobierno ni a ninguna otra persona “en el mundo”. El término Anticristo se refiere específicamente a los que son parte de la Iglesia de Dios pero que se vuelven contra Cristo y contra el propósito de Dios en sus vidas. En 1 Juan 2 está escrito que a lo largo de los siglos ha habido muchos anticristos en la Iglesia de Dios. En este pasaje queda claro que esos individuos formaban parte de la verdadera Iglesia de Dios, pero que ellos rechazaron la verdad y se volvieron en contra del propósito de Josué el Cristo de “habitar” en los miembros de la Iglesia de Dios mediante el poder del espíritu santo para concluir la obra de Dios en ellos.

El término Anticristo significa simplemente “contra Cristo”. Las personas en el mundo no han sido llamadas a la verdad y tampoco han tenido la oportunidad de tener al espíritu de Dios habitando en ellas. Si una persona va en contra de ese propósito ella se convierte en anticristo. Cuando una persona no permite que Dios y Cristo habiten en ella, porque se niega a arrepentirse del pecado, ella niega la razón por la que Cristo murió por nosotros como nuestro Pesaj. Cristo murió por nuestros pecados para que el Padre y el Hijo puedan habitar en nosotros.

(Véase la 41ª Verdad en el artículo Las 57 Verdades de Dios, en la página Publicaciones del sitio web de la Iglesia de Dios.)


Apocalipsis y Armagedón

Las palabras Apocalipsis y Armagedón mencionadas en la Biblia han sido malinterpretadas. Las ideas que muchas personas tienen sobre los acontecimientos que tendrán lugar en el tiempo del fin provienen de historias de ficción sobre los Cuatro Jinetes del Apocalipsis. El significado de la palabra apocalipsis ha cambiado a lo largo de los siglos, principalmente debido a la confusión creada por el cristianismo tradicional a través de sus muchas interpretaciones del libro de Apocalipsis, escrito por Juan. La palabra apocalipsis apareció por primera vez en los idiomas griego y latín. En sus escritos Juan usó la palabra griega apokalyptein, una palabra que significa descubrir y revelar.

Casi 300 años después, cuando la iglesia católica encargó la traducción de la Biblia al latín, se comenzó a usar la palabra apocalypsis, que significa revelación. Mucho más tarde, durante el período que se llama inglés medio, esta palabra adquirió el significado de percepción, visión, e incluso de alucinación.

A mediados del siglo XIX, las interpretaciones del libro de Apocalipsis comenzaron a conferir a la palabra apocalipsis un significado profético y la palabra apocalipsis pasó a ser sinónimo de acontecimientos catastróficos y de la creencia de que el mundo va a acabar.

En las últimas décadas, el cristianismo tradicional ha exagerado enormemente en lo que respeta esta palabra, creando interpretaciones que sugieren un significado completamente diferente. Ahora la palabra apocalipsis es usada para referirse a la completa destrucción del mundo, a una gran y catastrófica tribulación en el planeta Tierra antes de la Tercera Guerra Mundial, a teorías sobre el Armagedón (la última y definitiva batalla que destruirá a toda la humanidad) y una gran batalla entre Dios y los seres humanos.

La palabra Armagedón se refiere a los acontecimientos anunciados por la Sexta Trompeta en el libro del Apocalipsis. Específicamente, los acontecimientos que tendrán lugar durante la Tercera Guerra Mundial, justo antes de la segunda venida de Cristo. Los acontecimientos anunciados por esta Sexta Trompeta incluyen una gran destrucción causada por China y Rusia mediante el uso de armas nucleares. Pero entonces Cristo intervendrá y pondrá fin a esa guerra.

Las palabras Apocalipsis y Armagedón no se refieren a la total destrucción del planeta Tierra y de los seres humanos. El verdadero significado de esas palabras tiene que ver con los acontecimientos que tendrán lugar en el tiempo del fin y que culminarán con la venida de Josué el Cristo, que establecerá un nuevo mundo y gobernará a los seres humanos poniendo fin a 6.000 años de fracasos de los gobiernos de los seres humanos.

(Véase: La Caída de los Estados Unidos, capítulos 5, 6 y 7)


Apostasía

La palabra “apostasía” proviene de una palabra griega usada en 2 Tesalonicenses 2:3 y que a menudo se traduce como “repudio” y “rebelión”. El contexto de 2 Tesalonicenses 2 es el tiempo del fin, antes del regreso de Josué el Cristo, y no la época de los primeros apóstoles. Esta apostasía tuvo que ocurrir antes de que empezasen los acontecimientos del tiempo del fin que culminarán con el regreso de Josué el Cristo.

(Véase la 22ª Verdad en el artículo Las 57 Verdades de Dios, en la página Publicaciones del sitio web de la Iglesia de Dios.)


Apóstoles

En los tiempos del Antiguo Testamento Dios trabajó principalmente a través de Sus profetas para revelar profecías y enseñar Su verdad, Su ley y Sus preceptos a los seres humanos.

Después de la venida de Cristo Dios determinó que los apóstoles serían las principales personas a través de las cuales Él trabajaría en Su Iglesia para revelar la verdad y dejar constancia de la verdad. Dios también ha levantado profetas en Su Iglesia para cumplir funciones específicas, especialmente relacionadas con el tiempo del fin.

Dios revela que Él está edificando Su Reino mediante la obra de profetas y apóstoles.

Por lo tanto, ya no sois extraños ni extranjeros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios, [de un templo espiritual] edificados sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas, siendo Josué el Cristo mismo la piedra angular. En él todo el edificio, bien armado, se va levantando para llegar a ser un templo santo en el SEÑOR. En él también vosotros sois edificados juntamente para ser morada de Dios en espíritu. [Efesios 2:19-22]

(Véase el libro La Caída de los Estados Unidos, capítulos 5 y 6)


Asistencia a bodas y funerales

Asistir o no a un funeral o una boda oficiados por un falso ministro o en una iglesia que no es la Iglesia de Dios, es una decisión personal. A menudo las personas preguntan si pueden o no pueden asistir a un servicio religioso oficiado por un falso ministro o celebrados en una iglesia de otra fe. Algunos también preguntan si nos está permitido asistir a tales eventos en el Sabbat semanal.

La decisión es de la persona. Y sea cual sea esa decisión no debe ser influenciada por presión de miembros de la familia ni de otras personas en la Iglesia de Dios que puedan tener sus propias opiniones al respeto. Esa decisión debe basarse en la convicción de la persona y debe estar de acuerdo con principios sólidos en su relación sincera con Dios.

El hecho de que el servicio religioso sea oficiado por un falso ministro carece de importancia. Entendemos que las iglesias del mundo están llenas de engaños y podemos discernir entre lo que es verdadero y lo que es falso. Lo importante es que no participemos de ninguna parte del servicio religioso. Por ejemplo, durante las oraciones, no inclinamos la cabeza, no nos arrodillamos, no decimos “amén” ni hacemos nada que pueda ser entrepretado como que estemos de acuerdo con lo que ellos hacen. Simplemente nos abstenemos de participar de lo que ellos llaman de comunión o de cualquier otro ritual.

Pero esa decisión es más compleja cuando tales servicios religiosos son celebrados en el Sabbat semanal o en uno de los Días Sagrados anuales. Lo más importante es que usted escuche el sermón que corresponde a ese día. Si usted no puede ver el sermón en vivo usted puede mirar el video o escuchar el sermón del Sabbat anterior o cualquier otro sermón disponible en la página Sermones del sitio web de la Iglesia de Dios.

Si usted decide ir a una boda en el Sabbat usted debe limitarse a asistir solamente a la ceremonia. Usted debe evitar las festividades en las que se consumen bebidas alcohólicas en exceso y otras actividades bulliciosas. Algo que usted también debe considerar en su decisión es su grado de parentesco con la persona que se casa.

Asistir a un funeral puede ser algo más necesario, especialmente cuando se trata de un miembro de su familia. Su relación con su familia puede estar bajo presión debido a su dedicación a Dios y Su Iglesia. Puede que algunos parientes le rechacen debido a sus creencias. En ese caso no asistir al funeral de un miembro de la familia podría aumentar la tensión, dando la impresión de que a usted no le importa la familia. Es sabio de su parte mostrar amor y una preocupación sincera en momentos tan difíciles, algo que puede influir en la actitud de sus parientes hacia usted y hacia la Iglesia.


Autodefensa

Véase el tema Protección.


Bodas – en el Sabbat

Véase el tema Asistencia a bodas y funerales.


Celebrar cumpleaños

Debido a las diferentes enseñanzas de las iglesias del mundo, hay mucha confusión sobre la celebración de los cumpleaños.

Para muchas familias, un cumpleaños es un momento para recordar el nacimiento de una persona. Es natural que las personas celebren de alguna manera la fecha de su nacimiento. No hay nada de malo en celebrar momentos importantes como una boda o un aniversario de boda. Recordar estas ocasiones y celebrarlas es algo normal y positivo. Es bueno expresar amor y gratitud hacia los demás, ya sea verbalmente o mediante tarjetas o mensajes. El problema es que a veces las personas exageran en sus celebraciones.

Algunas personas celebran esas cosas de maneras que conducen al pecado, como el consumo excesivo de bebidas alcohólicas o el consumo de bebidas alcohólicas por menores de edad. La inmoralidad sexual, la embriaguez y otras conductas inapropiadas a veces son parte de esas celebraciones. Y esto por supuesto no está bien.

Al celebrar un cumpleaños no se deben dar grandes fiestas con muchos invitados esperando recibir muchos regalos. Esas celebraciones suelen fomentar un espíritu de egoísmo y expectativas injustificadas de los demás. Es mejor celebrar de una manera especial solamente los cumpleaños más importantes como por ejemplo los 15 años (adolescencia), los 21 años (mayoría de edad) y los 50 años. Y en cuanto a los aniversarios de boda, las bodas de plata (25 años de casados) y las bodas de oro (50 años de casados). Esto puede variar de persona a persona y es una elección personal. En esto no hay algo que sea correcto o incorrecto.

No hay nada de malo en disfrutar de una comida especial o de una tarta en un aniversario u ocasión especial. Está bien celebrar esas fechas de una manera que cumpla con los estándares de lo adecuado. Podemos celebrar los cumpleaños, los aniversarios, las fiestas nacionales y ocasiones como graduaciones etc. Estas decisiones deben basarse en la elección personal de cada uno y en la intención de la celebración.


Cielo, infierno e inmortalidad del Alma

Los seres humanos no poseemos un alma inmortal. Somos seres mortales, con una existencia temporal, y cuando morimos regresamos a los elementos de la tierra. Nadie va al cielo ni al infierno después de morir. Solo Dios puede conceder la inmortalidad a los seres que Él ha creado. Y Dios nos concederá la inmortalidad cuando seamos resucitados a la vida espiritual o seamos transformados en seres compuestos de espíritu en Su Familia, Elohim. Este tema es explicado en el capítulo Una Nueva Era para la Humanidad en el libro Cuando Termine la Cuenta Atrás.

(Véase el libro Cuando Termine la Cuenta Atrás, capítulo 7, bajo el título Las resurrecciones después de la resurrección de los 144.000)


Comunión en la Iglesia de Dios

La verdadera comunión es algo espiritual. La Iglesia de Dios no es como las demás iglesias del mundo. La mayoría de ellas enseña que una persona puede venir “tal como es”, pero esta enseñanza es falsa. Una persona no puede tener verdadera comunión “tal como es”, basándose en lo que ella piensa que es correcto delante de Dios. Si una persona ya sabe lo que es correcto, entonces ella no necesita la Iglesia de Dios.

Josué el Cristo pagó el castigo por el pecado como nuestro sacrificio del Pesaj. Y una persona no puede recibir plenamente ese sacrificio del Pesaj hasta que ella es bautizada en la verdadera Iglesia de Dios. Es a través del bautismo que el pecado puede ser perdonado. Dios atrae a las personas a Su verdad, y entonces las personas pueden decidir ser bautizadas con el verdadero bautismo. Dios, en Su misericordia, ofrece a los que Él llama la oportunidad de tener comunión con Su Iglesia, si ellos le responden con sinceridad, verdad y obediencia.

Hay requisitos que una persona debe cumplir antes de poder tener comunión con la Iglesia de Dios, con aquellos en quienes el espíritu de Dios habita. Dios revela que una persona debe “dar frutos” que muestren la evidencia de verdadero arrepentimiento. La palabra “arrepentirse” en el Nuevo Testamento significa “pensar diferente”.

Cuando Dios llama a una persona ella debe elegir comenzar a pensar de manera diferente sobre su manera de vivir. Dios creó a los seres humanos con una naturaleza que es egoísta. Y cuando Dios llama a una persona y le muestra Su camino de vida esa persona puede elegir cambiar su manera de vivir: dejar de vivir de acuerdo con su naturaleza humana y pasar a buscar el único y verdadero camino de vida de Dios en Su Familia. Y para esto es necesario que la mente de esa persona sea transformada; algo que solo puede ocurrir con la ayuda del espíritu de Dios, que debe habitar en la vida de esa persona (Romanos 12:1-2).

Para tener comunión con la Iglesia de Dios, una persona debe seguir las instrucciones que pueden ser encontradas en la página CONTACTO del sitio web de la Iglesia de Dios. Si las personas piensan que Dios y Su Iglesia son “elitistas”, esa es su opinión, pero Dios pone ciertas condiciones a los que verdaderamente desean Sus caminos. Guardar el Sabbat (en el séptimo día de la semana, el día después del viernes, que es el sexto día de la semana) es un buen ejemplo de esto. Si las personas no están dispuestas a obedecer a Dios en algo tan fundamental, entonces ellas no pueden ser invitadas a tener comunión con Su Iglesia.

Dios tiene que llamar a una persona para que ella pueda tener comunión con Él, con Su Hijo Josué el Cristo y con Su Iglesia. Para tener verdadera comunión con Dios, una persona debe comenzar a vivir en la luz (en la verdad) y buscar que el espíritu de Dios habite en ella. Si esto es así, entonces esa persona puede tener verdadera comunión con otros a quienes Dios ha llamado y en quienes Dios habita, porque comparten la misma mentalidad.


Consumo de bebidas alcohólicas

Algunas religiones afirman que Dios prohíbe el consumo de cualquier tipo de bebida alcohólica, pero esto no es cierto. El apóstol Pablo incluso sugirió a Timoteo que tomara "un poco de vino para las molestias de estómago" (1 Timoteo 5:23). Uno de los primeros milagros que Cristo hizo fue convertir agua en vino. Y un estudio más detallado de las palabras revela que efectivamente era vino y no zumo de uva.

Sin entrar en detalles sobre todas las referencias bíblicas sobre el alcohol, se puede resumir que en la Biblia solo se prohíbe el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, que conduce a la embriaguez. La Iglesia de Dios enseña que podemos consumir bebidas alcohólicas, pero con moderación y nunca en exceso. No debemos consumir bebidas alcohólicas hasta el punto de no poder hablar ni pensar con cordura, hasta el punto en que esto afecte nuestra capacidad de respuesta y nuestras habilidades motoras, especialmente cuando se trata de actividades como conducir un vehículo motorizado.

Para los que tienen problemas con las bebidas alcohólicas no basta con ser moderados sino que hay que evitar las bebidas alcohólicas del todo.


Diezmo – primer diezmo

Dar el diezmo (el 10% del sueldo que una persona recibe por su trabajo) es una cuestión de obediencia a Dios. El diezmo es el 10% del sueldo neto de una persona, o sea, después de descontar los impuestos. Los que todavía están estudiando a tiempo completo, los que reciben ayuda del gobierno, un seguro por discapacidad, prestaciones por desempleo o están jubilados están exentos de pagar el primer diezmo.

Los impuestos pertenecen al gobierno, al cual todos estamos sujetos. No podemos decidir sobre la parte de nuestro sueldo que se considera como impuestos. Josué el Cristo dijo: "Den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios".

Cada persona es responsable de administrar la parte de su sueldo sobre la que puede decidir. Los diezmos pertenecen a Dios y deben ser enviados a la verdadera Iglesia de Dios.

Iglesia de Dios-PKG, Apartado Postal 14447, Cincinnati, OH 45250, EE. UU.

Los que desean diezmar pero viven fuera de EE. UU. pueden enviar un correo electrónico a la iglesia: the.cog.pkg@gmail.com y les proporcionaremos los datos bancarios correctos para su país. Cada país tiene sus propias reglas fiscales para las donaciones y cosas de ese tipo y en algunos países se puede desgravarlas en la declaración del impuesto de renta.


Dinosaurios

Dios creó el universo y el planeta Tierra millones de años atrás. Los dinosaurios y algunas plantas también fueron creados en esa época. Dios puso el planeta Tierra bajo la autoridad de un ser llamado Lucifer. Cuando Lucifer se rebeló contra su Creador, su nombre cambió a Satanás. Y Satanás convenció a un tercio de los ángeles a rebelarse junto con él. Como resultado de esta rebelión toda la vida física en el planeta Tierra, incluyendo los dinosaurios, fue destruida. Se puede encontrar huesos de estos dinosaurios por todo el planeta y se calcula que esos huesos datan de millones de años atrás.

(Véase el libro El Profetizado Tiempo del Fin, capítulo 6)


Doctrina de la trinidad

La doctrina de la trinidad, una de las creencias del cristianismo tradicional moderno, es una doctrina que surgió alrededor del año 325 d. C., cuando la Iglesia Católica Romana fue establecida. Entonces esa era la única organización que se autodenominaba cristiana y que logró perdurar durante los siguientes siglos, además de la Iglesia de Dios, que fue fundada en el año 31 d. C.

A medida que el verdadero cristianismo crecía y se extendía lentamente a otras regiones del Imperio Romano, tuvo que enfrentarse a una fuerte oposición, especialmente por parte del gobierno de Roma, pero también de otras partes del mundo. Al igual que la mayoría de las personas rechazaron y se opusieron a las palabras de Cristo en su época, llevando a ese mismo gobierno a sentenciar y matar a Cristo. Ese antagonismo a la Iglesia de Dios no ha cambiado mucho a lo largo de los siglos. Después de la muerte de Cristo y después que la Iglesia de Dios fue fundada, las ideas sobre Cristo y sus enseñanzas comenzaron a extenderse en ciertas partes del mundo, que entonces estaban bajo el dominio de los romanos. A los sacerdotes y maestros de otras religiones les encantaban las historias sobre Dios y Su Hijo y ellos adaptaron estas historias y las usaban para persuadir a las personas de sus ideas y creencias sobre sus propios dioses, mezclando la verdadera historia con sus propias creencias y enseñanzas falsas.

Los antiguos romanos eran conocidos por la gran cantidad de dioses que ellos adoraban. Ellos atribuyan su éxito como potencia mundial a su devoción religiosa, (pietas), ya que se esforzaban por agradar a todos los dioses. Los romanos conquistaron muchas naciones y solían mezclar sus propias creencias con las creencias y costumbres religiosas de los pueblos que ellos conquistaban. Esto es simplemente un hecho histórico.

La religión de la antigua Roma se centraba más en el conocimiento de la práctica correcta de la oración y los rituales que en la fe y en lo que ellos creían. Después que la Iglesia de Dios fue fundada, en el año 31 d. C., y la enseñanza del cristianismo comenzó a extenderse, los sacerdotes y maestros de los dioses romanos adoptaron fácilmente las costumbres y enseñanzas sobre Dios y Cristo. Ese movimiento tuvo tanto éxito que ellos también adoptaron el nombre de "cristianos" y pasaron a identificarse como "cristianos".

Llegado el año 325 d. C., ese movimiento entre los sacerdotes del Imperio Romano, que se autodenominaban cristianos, tenía tanta influencia y tanto poder que el propio emperador Constantino intervino para consolidar las enseñanzas de ese nuevo "cristianismo". De acuerdo con los registros históricos Constantino hizo esto para poner fin a la división que reinaba entre los sacerdotes, que se habían organizados en diferentes grupos. Constantino se propuso unificarlos y crear una nueva religión, la que sería la religión oficial del Imperio Romano.

Constantino quería que los sacerdotes aceptasen las recién establecidas y unificadas creencias. Y no solo eso, sino que él también se propuso erradicar y proscribir la secta del cristianismo que, para la mayoría de los romanos, estaba estrechamente vinculada al judaísmo. Los Judíos siempre fueron odiados en todo el Imperio Romano e incluso fueron usados como esclavos para construir el gran Coliseo de Roma.

Constantino, el emperador romano de la época, convocó un concilio para establecer y unificar todos los asuntos relacionados con la cristiandad en el Imperio Romano. Ese concilio quedó conocido como el Concilio de Nicea y tuvo lugar en el año 325 d. C. Constantino no solo convocó y presidió ese concilio sino que también participó en la toma de decisiones.

Fue entonces cuando se estableció el credo niceno, una declaración de fe que incluye la doctrina de la trinidad. Los relatos históricos mencionan que la motivación de Constantino para reunir a los principales líderes del sacerdocio romano era acabar con la división y desacuerdo en las enseñanzas que uno de estos sacerdotes estaba sembrando. Ese sacerdote se llamaba Arrio y era romano. En la opinión de Constantino y de la gran mayoría de los sacerdotes romanos, Arrio se inclinaba demasiado hacia las enseñanzas de algunos judíos que recorrían el Imperio Romano predicando sobre Cristo.

Había una gran controversia entre los sacerdotes romanos sobre Cristo. Arrio enseñaba que Cristo era el hijo de Dios y que su existencia solo comenzó cuando él nació como ser humano de su madre María. El grupo más popular, que contaba con la confianza y el apoyo de Constantino, creía que Cristo también era Dios y que él siempre había existido.

Se puede encontrar fácilmente información sobre esto en internet. En resumen, la doctrina de trinidad quedó establecida como una de las muchas doctrinas de la época y posteriormente se convirtió en una de las principales enseñanzas de la nueva Iglesia romana. Y Constantino estableció esa nueva religión como la religión oficial de todo el Imperio romano.

Arrio fue tachado de hereje y fue exiliado. Aunque él estuviese de acuerdo con muchas de las enseñanzas de esos sacerdotes que se habían reunido en Roma, él no cambió su postura e insistía en que Cristo no existía antes de nacer de su madre, María. Su postura, que estaba causando división entre los sacerdotes romanos, los impulsó a consolidar su creencia en la doctrina de la trinidad y en el supuesto de que Cristo siempre ha existido. Esta controversia sentó las bases para una nueva iglesia, diferente de la original, que surgió en el mundo y creció exponencialmente gracias al apoyo del gobierno romano de la época. Y casi 1.100 años después de esto surgieron otras iglesias que se autodenominaban cristianas, formadas por personas que rechazaban la autoridad de la Iglesia Romana. Esas iglesias formaron la base para las iglesias protestantes y para lo que mejor se puede describir como el cristianismo tradicional.

En el año 325 d. C. ellos no solo establecieron la doctrina de la trinidad sino que también adoptaron oficialmente la celebración de la pascua. Y debido a que la celebración de la pascua en la primavera está en contradicción con la celebración del Pesaj, quedó prohibido celebrar el Pesaj en el Imperio Romano.

También quedó prohibido guardar el Sabbat semanal, el séptimo día de la semana, (el día siguiente al sexto día de la semana, comúnmente conocido como viernes). Este nuevo cristianismo romano usó la historia del Pesaj como referencia para cambiar la observancia del Sabbat en el séptimo día de la semana al primer día de la semana: el domingo. Este cambio fue justificado, no por lo que está escrito en la Biblia, sino por ellos mismos, con la enseñanza de que Cristo resucitó un domingo por la mañana. ¡Pero Cristo NO resucitó un domingo por la mañana! Cuando sus discípulos llegaron al sepulcro en la mañana de domingo después de su muerte, un ángel les dijo que Cristo ya había resucitado. Pero ese ángel no dijo que Cristo había resucitado el domingo por la mañana.

Además, la Enciclopedia Católica afirma que la autoridad para cambiar la observancia del Sabbat del séptimo día al primer día de la semana, al domingo, no viene de la Biblia. Según ellos afirman ese cambio tuvo lugar bajo la autoridad del Papa de la Iglesia Católica. Esto significa que las iglesias protestantes, que celebran sus cultos en el primer día de la semana, el domingo, hacen esto porque han aceptado la autoridad de la Iglesia Católica.

Aunque la Iglesia que fue fundada en el año 31 d. C. ha sido perseguida a lo largo de los siglos ella sigue celebrando el Pesaj hasta los días de hoy. Mismo que esto era algo que estaba prohibido en todo el Imperio Romano en el comienzo. Es evidente que el propio Cristo instituyó la nueva ceremonia para la observancia del Pesaj, como podemos leer en capítulo 13 del libro de Juan. Y después de la muerte y resurrección de Cristo, el apóstol Pablo también enseñó a la Iglesia sobre esto y ordenó a la Iglesia observar esa misma ceremonia en el Pesaj y celebrar la Fiesta anual de los Panes Sin Levadura (1 Corintios 11:23-28 y 5:1-8).

En ningún lugar en la Biblia se menciona la trinidad ni nada parecido. La doctrina de la trinidad es algo que fue ideado por sacerdotes romanos en el siglo IV d. C. y según esa doctrina hay tres seres que forman parte de la trinidad: Dios Padre, Cristo y el espíritu santo. Y según esa doctrina cada uno de ellos es un ser separado, pero ellos son "uno".

La verdad es que Dios Padre es el creador de todo ser vivo. Dios Todopoderoso es el Padre de Su hijo, Josué el Cristo, y también de todos los que son engendrados por Su espíritu. Josué el Cristo no existía antes de nacer como ser humano de su madre María. Josué el Cristo NO tenía una existencia eterna, como afirma la doctrina de la trinidad.

El espíritu santo tampoco es un ser en la Familia de Dios, como enseña la doctrina de la trinidad. El espíritu santo es simplemente el poder que emana de Dios para cumplir Su voluntad en Su creación. El espíritu santo es el poder de la mente de Dios.

(Véase el libro La Caída de los Estados Unidos, capítulo 4).


El plan de Dios para la humanidad

Dios revela Su plan para la humanidad a través de Sus Días Sagrados. Estos Días Sagrados son explicados en detalle en el capítulo 8 del libro La Caída de los Estados Unidos, bajo el título Los Días Sagrados de Dios Revelan Su Plan.


Entendiendo la Biblia

Solo Dios puede dar a una persona la capacidad de entender la verdad y de comprender espiritualmente lo que está escrito en la Biblia. Dios revela la verdad a la mente de las personas mediante el poder de Su espíritu santo. El espíritu de Dios es dado a una persona cuando Dios decide comenzar a trabajar con ella; todo de acuerdo con Su propósito y a Su tiempo.

Cuando el espíritu de Dios revela la verdad a una persona esa persona puede elegir si responde o no a ese llamado. Si ella responde al llamado de Dios, entonces ella puede crecer hasta el punto de poder tomar la decisión de arrepentirse de sus propios caminos y elegir los caminos de Dios. Entonces esa persona puede ser bautizada y recibir la imposición de manos por parte de un ministro de la Iglesia de Dios. En ese momento esa persona es engendrada del espíritu de Dios en su mente y a partir de entonces ella puede seguir creciendo en la comprensión sobre Dios porque entonces Dios revela más y más verdad a esa persona.


Estados Unidos y Gran Bretaña en la Profecía

Para poder comprender las profecías relacionadas con los Estados Unidos y las tribus perdidas de Israel mencionadas en la Biblia, usted puede leer el libro Estados Unidos y Gran Bretaña en la Profecía, escrito por Herbert W. Armstrong (www.biblical-truth.com).


Expiación

La Expiación es el proceso mediante el cual los seres humanos pueden ser reconciliados con Dios. Este proceso es revelado a través del quinto Sabbath anual de Dios, el Día de la Expiación.

Cuando Dios llama a una persona a una relación con Él, esa persona puede comenzar un proceso de crecimiento espiritual. Y esto implica vencer su propia naturaleza y permitir que Dios transforme su manera de pensar (Romanos 12:1-2), llevándola a estar en unidad y armonía con Su único y verdadero camino de vida. Después de superar con éxito todo ese proceso, esa persona puede estar plenamente de acuerdo con Dios y puede ser transformada de mortal a inmortal, del físico al espiritual, y formar parte del Reino de Dios.

(Véase el libro La Caída de los Estados Unidos - capítulo 8)


Halloween – Origen

Todo culto religioso debe ser conforme a lo que Dios ordena en Su palabra. No debemos añadir ni quitar nada a lo que Dios ha ordenado. Dios no acepta que las personas mezclen cosas falsas con un poco de verdad. Halloween es un concepto creado por las personas. Y, como la Biblia dice, ninguna mentira proviene de la verdad. El origen de esta festividad es explicado en la publicación El origen de Halloween.

(Véase: Historias Bíblicas para Niños [en inglés] en la página de Publicaciones del sitio web de la Iglesia de Dios).


Imposición de manos

La imposición de manos es un acto simbólico que demuestra que Dios trabaja a través de Su ministerio. De acuerdo con las instrucciones en la Biblia, el ministerio de la Iglesia de Dios practica la imposición de manos cuando alguien es ordenado para servir en el ministerio, cuando unge a los enfermos y después que las personas son bautizadas por inmersión en agua. La imposición de manos sobre una persona recién bautizada simboliza el momento en que el espíritu de Dios engendra a esa persona y la convierte en miembro del Cuerpo de Cristo - la Iglesia de Dios.


Josué, no Jesús, es el verdadero nombre de Cristo

En la recién organizada religión oficial del Imperio Romano, bajo el emperador Constantino, los creyentes llamaban a Cristo por el nombre griego Iesous o el nombre latino Iesus, que es traducido como Jesús. Pero los discípulos y otros miembros de la Iglesia que fue fundada en el año 31 d. C. no llamaban a Cristo por ese nombre. Ellos lo llamaban por el nombre hebreo Yehoshua (que es traducido como Josué).

El nombre Jesús (Iesous en griego, traducido al latín como Iesus) fue adoptado por la Iglesia Católica después del año 325 d. C. y fue posteriormente aceptado por las iglesias protestantes que surgieron siglos después.

Dios ordenó que el nombre de Su Hijo, nacido de María, fuera Josué. Este es el mismo nombre del Josué del Antiguo Testamento, quien guio a los israelitas a la tierra prometida. El nombre Josué significa "la salvación del SEÑOR (YAHWEH)". Cristo vino para ser el cordero del Pesaj, o sea "la salvación del SEÑOR" que es ofrecida a los seres humanos.

(Véase el libro La Caída de los Estados Unidos, capítulo 4, bajo el título El nombre que Dios Padre ha dado a Su Hijo es Josué).


La Iglesia de Dios – PKG

La pregunta ¿Quién es la Iglesia de Dios-PKG (Preparando para el Reino de Dios)? solo puede ser respondida si una persona busca la orientación y revelación de Dios sobre Su Iglesia. Dios y Su Hijo, Josué el Cristo, son los únicos que pueden revelar donde está la verdadera Iglesia de Dios. Esto es algo de naturaleza espiritual y no algo que una persona puede entender usando la lógica, el intelecto o el conocimiento humanos y tampoco puede descubrirlo por sí misma.

La Iglesia de Dios-PKG no es la Iglesia de Ron Weinland pero es la Iglesia de Dios. Para ser miembro de la Iglesia usted no tiene que inscribirse ni nada parecido. O bien una persona es bautizada en el Cuerpo de Cristo, en la verdadera Iglesia de Dios (que es algo espiritual), o no. Si una persona ha sido engendrada del espíritu de Dios y el espíritu de Dios sigue fluyendo en su vida entonces esa persona ES PARTE de la Iglesia de Dios.

La organización física de la Iglesia de Dios-PKG es precisamente esto: una organización física. Esta organización recibe los diezmos del pueblo de Dios y los utiliza para enseñar y guiar a aquellos a los que Dios ha llamado (o está llamando) y para cubrir todos los demás gastos concernientes a la obra que Dios ha encomendado a Su Iglesia.

La organización Iglesia de Dios-PKG fue fundada para gestionar las cuestiones administrativas de la Iglesia de Dios. Al recibir el reconocimiento del gobierno de los EE. UU. como organización sin fines de lucro, las personas que residen en los EE. UU. pueden deducir sus diezmos y ofrendas en sus declaraciones de impuestos, lo que les permite ahorrar dinero.


La Roca que seguía a los Israelitas – explicación

Muchos en la Iglesia de Dios que se ha dispersado después de la Apostasía del tiempo del fin han interpretado de una manera equivocada algo muy importante que está escrito en 1 Corintios 10. Ellos creen que lo que está escrito en estos versículos es la prueba de que Cristo ya existía en los tiempos de Moisés, quien guio a los hijos de Israel cuando ellos salieron de Egipto y que, por lo tanto, Cristo es el YAHWEH ELOHIM del Antiguo Testamento.

No quiero que ignoren, hermanos, que todos nuestros padres estuvieron bajo la nube, y que todos atravesaron el mar. Todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar. Todos comieron la misma comida espiritual. Todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de la roca espiritual que los seguía; y la roca era Cristo. (1 Corintios 10:1-4).

Después que los israelitas salieron de Egipto y cruzaron el Mar Rojo, Dios los guio en el desierto mediante una columna de fuego por la noche y una nube durante el día. Dios NO los siguió cuando ellos salieron de Egipto; Dios los guio.

Pero Moisés respondió al SEÑOR (YAHWEH ELOHIM): "Luego lo oirán los egipcios, porque de en medio de ellos sacaste a este pueblo con Tu poder. Y lo contarán a los habitantes de esta tierra, los cuales han oído que Tú, oh SEÑOR, estás en medio de este pueblo; que Te dejas ver cara a cara, oh SEÑOR, y que Tu nube está sobre ellos. Han oído que Tú vas delante de ellos, de día en una columna de nube, y de noche en una columna de fuego". (Números 14:13-14).

Dios sacó a los israelitas de Egipto después de la última plaga que Él envió sobre los egipcios. Dios protegió a todos los israelitas que le obedecieron celebrando el primer Pesaj, como Él les había ordenado. Los israelitas comian el cordero del Pesaj pero ellos no comprendían su significado. El cordero del Pesaj simbolizaba lo que Cristo cumpliría espiritualmente como el Cordero de Dios, que fue sacrificado por toda la humanidad.

Muchas generaciones después del primer Pesaj, Cristo vino para cumplir su significado espiritual. Cristo es en realidad la Roca que siguió a los israelitas, que vendría para cumplir el significado espiritual y más profundo del Pesaj.

Años después de la muerte de Josué el Cristo, el apóstol Pablo escribió a la Iglesia de Corinto dándoles instrucciones de celebrar el Pesaj y los Días Sagrados anuales de la Fiesta de los Panes sin Levadura.

Hacéis mal en jactaros. ¿No os dais cuenta de que un poco de levadura hace fermentar toda la masa? Deshaceos de la vieja levadura [que representa el pecado] para que seáis masa nueva, panes sin levadura, como lo sois en realidad. [Después que sacamos la levadura de nuestras casas para los Días de los Panes sin Levadura]. Porque Cristo, nuestro Pesaj, ya ha sido sacrificado. Así que celebremos la Fiesta [La Fiesta de los Panes sin Levadura mencionada en Levítico 23] no con la vieja levadura, que es la malicia y la perversidad, sino con pan sin levadura, de sinceridad y de verdad. (1 Corintios 5:6-8).


La verdadera Iglesia de Dios

¿Cuándo la Iglesia de Dios fue fundada? La primera vez que la Biblia menciona que las personas estaban siendo añadidas a la Iglesia fue luego después del Día de Pentecostés del año 31 d.C., cuando Dios comenzó a derramar Su espíritu santo sobre los discípulos, tal como Él había prometido. A partir de ese momento Dios comenzó a añadir a la Iglesia aquellos que Él llamaba para recibir la salvación.

Y más adelante en el libro de los Hechos, Pablo deja muy claro a quién esta Iglesia pertenece.

Ahora sé que ninguno de vosotros, entre quienes he andado predicando el Reino de Dios, volverá a verme. Por tanto, hoy os declaro que soy inocente de la sangre de todos, porque sin vacilar os he proclamado todo el propósito de Dios. Cuidad de vosotros mismos y de todo el rebaño sobre el cual el espíritu santo os ha puesto como guardianes para pastorear la Iglesia de Dios, que Él adquirió con Su propia sangre. [La sangre de Su Hijo]. (Hechos 20:25-28).

En esta instrucción de Pablo al ministerio él afirma por primera vez y muy claramente que la Iglesia pertenece a Dios. Y la expresión "Iglesia de Dios" es usada consecuentemente en los escritos después de esto. En la Biblia no es dicho que Iglesia pertenece a nadie más, ni siquiera a Cristo, aunque sí dice que Cristo es el Cabeza de la Iglesia.

Desde el año 31 d. C. los que se autodenominan cristianos se identifican como Cristo dijo que debe ser: La Iglesia de Dios. Este grupo no lleva ningún otro nombre y tampoco pertenece a ninguna denominación.

Hay una gran diferencia entre dos grupos que se autodenominan cristianos. Uno de ellos se conoce como la Iglesia de Dios, que fue fundada en el año 31 d. C., y el otro es una organización que comenzó a formarse en el año 325 d. C. y que ha crecido hasta convertirse en lo que hoy se conoce como "cristianismo tradicional" y que está formado por decenas de miles de denominaciones y grupos no denominacionales.

Además, cabe destacar que algunas organizaciones que se autodenominan Iglesia de Dios en realidad forman parte del "cristianismo tradicional", cuyas creencias tienen su origen principalmente en la iglesia Romana que fue fundada en el año 325 d. C.

Los seguidores de ese cristianismo que surgió en el año 325 d. C., creen que Jesús es el Cristo y que él resucitó un domingo al amanecer, en la pascua, después de permanecer solamente un día y medio en la tumba.

El otro cristianismo cree que Josué es el Cristo y que él murió y estuvo en la tumba durante exactamente tres días y tres noches, tal como él mismo dijo. Cristo dijo que esta sería la única señal de que él es el Mesías. Y Josué el Cristo resucitó como espíritu a la vida eterna al final del Sabbat semanal, al atardecer del séptimo día de la semana, justo antes que comenzara el primer día de la semana (el domingo). La Iglesia de Dios ha permanecido pequeña, de acuerdo con el propósito de Dios, pero después que Cristo regrese para establecer el Reino de Dios en el Milenio la Iglesia de Dios crecerá y abarcará toda la Tierra.

Hay mucho más sobre la historia de la verdadera Iglesia de Dios y el cristianismo tradicional. Este tema es explicado con más detalles en el capítulo Confusión entre las religiones del libro La Caída de los Estados Unidos.

(Véase: La Caída de los Estados Unidos, capítulo 4).


Lugar de refugio

(Véase el tema Rapto/Lugar de Refugio).


Maquillaje, ropa y peinados

La Iglesia de Dios enseña la importancia de tener equilibrio y moderación en la vida. Esto puede ser un problema cuando se trata del modo de vestirse, del uso del maquillaje y del modo de llevar el pelo.

Algunos grupos religiosos consideran que es pecado llevar maquillaje y tergiversan lo que está escrito en la Biblia para apoyar su creencia. De la misma manera que algunas religiones afirman que Dios prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas.

Sin embargo, como mencionado en el tema Consumo de Bebidas Alcohólicas, la Iglesia de Dios enseña que la Biblia solo prohíbe el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, que puede llevar a la embriaguez. Las bebidas alcohólicas deben consumirse con moderación y nunca hasta el punto de que esto afecte la capacidad de hablar, de pensar, la concentración o la capacidad motora de una persona; algo muy importante principalmente para conducir.

El principio de la moderación también se aplica al uso del maquillaje. Las mujeres pueden usar maquillaje, pero con moderación, para resaltar o realzar su apariencia natural. En la sociedad de hoy el maquillaje es usado para provocar sexualmente. Y esto es algo que muchos desconocen. El hecho de que una persona lleve mucha maquillaje demuestra la necesidad de tener más equilibrio en su forma de pensar.

El modo de vestirse de una persona también debe reflejar moderación, evitando los extremos de los estándares, modas y tendencias de este mundo. Dichas decisiones deben basarse en el deseo de representar adecuadamente al pueblo de Dios. Es importante preguntarnos si nos preocupa más lo Dios piensa de nosotros o lo que el mundo piensa de nosotros.

Los problemas con el modo de vestirse que el mundo promueve suelen afectar más a las mujeres, ya que ellas son las que suelen ser más sexualizadas. Y con la tecnología y los medios de comunicación modernos esto se ha intensificado y la moda dicta que hay que llevar vestidos más cortos, faldas con aberturas más pronunciadas, escotes más bajos y reveladores, ropa más ajustada y llevar cada vez menos ropa. Las mujeres, cuya manera de pensar es influenciada por ciertas hormonas, no siempre comprenden las inclinaciones lujuriosas naturales de los hombres. Algunas mujeres cuando se dan cuenta de esto usan este conocimiento sobre la naturaleza masculina para incitar sexualmente a los hombres usando ropa provocativa.

Esto conduce a un ciclo vicioso que afecta negativamente tanto a mujeres como a hombres y que alimenta un modo de vida moralmente pervertido. La tecnología moderna agrava esta tendencia, haciéndola imposible de detener. Solo el gobierno de Dios, que pronto estará aquí, puede cambiar el pervertido rumbo de la humanidad y su mala influencia, que acomete contra la mente inocente de los jóvenes a edades cada vez más tempranas.

La manera cómo llevamos el pelo también debe regirse por los principios ya mencionados. Dios nos da pautas sobre esto, tanto para hombres como para mujeres: la manera de llevar el pelo debe reflejar claramente la diferencia entre un hombre y una mujer, especialmente cuando se trata del largo del pelo. Si una persona desea teñirse el pelo el color debe ser lo más parecido a los colores naturales. Hoy en día está de moda teñirse el pelo de colores muy poco naturales, como el verde, el rosa, el azul, etc.

Cuando se trata de llevar maquillaje, de la manera cómo nos vestimos y cómo llevamos el pelo, la moderación es la mejor guía para tener equilibrio en esas cosas.


Matrimonio

La unión en matrimonio es una de las decisiones más importantes que una persona puede tomar en la vida. El matrimonio no debe contraerse apresuradamente sino con planificación y después de mucha reflexión. Al considerar el matrimonio, las personas también deben considerar factores como la compatibilidad, la tolerancia y las diferencias en la personalidad, intelectual, cultural, en las ideas y creencias religiosas, en la educación, en el carácter, en la manera de manejar las finanzas y también en las ideas sobre la educación de los hijos. En un matrimonio hay sabiduría cuando los cónyuges se complementan en lugar de competir entre ellos, y comparten abiertamente sus cosas.

Debido a que en algunas culturas y religiones hay prejuicios raciales es importante señalar que la Iglesia de Dios no considera que el matrimonio interracial sea pecado. Además la Iglesia de Dios enseña lo que Dios dice, o sea, que el matrimonio debe ser solamente entre un hombre y una mujer.


Modo de vestirse

(Véase el tema Maquillaje, ropa y peinados)


La celebración de la navidad no tiene ningún fundamento bíblico y tampoco coincide con la época del año en que Cristo nació. Según relatos históricos en la Biblia, Cristo nació a principios del otoño. Información al respecto se puede encontrar fácilmente en internet.

La idea de que Cristo nació alrededor del solsticio de invierno fue incorporada como una creencia religiosa de la iglesia de Roma en el siglo XII. Entonces ya existía una festividad que había sido instituida por el emperador romano Aureliano dedicada a Sol Invictus (Sol Invicto), uno de los dioses oficiales del Imperio Romano y patrón de los soldados.

El día 25 de diciembre del año 274 d. C., Aureliano nombró a Sol Invictus deidad oficial del Imperio Romano, añadiéndole a las otras deidades romanas tradicionales. La razón por la que la iglesia de Roma reconoció la navidad como fiesta religiosa está documentada en una anotación en un manuscrito del obispo del siglo XII, Jacob Bar-Salibi:

Era costumbre de los paganos celebrar el nacimiento del Sol en el día 25 de diciembre encendiendo velas en señal de festividad. En estas solemnidades y festejos también participaban los cristianos. Por consiguiente, cuando los eruditos de la iglesia se dieron cuenta de la inclinación de los cristianos a celebrar esta festividad ellos deliberaron y decidieron que el nacimiento de Cristo debía ser celebrado ese día.

La navidad es una invención de la Iglesia Católica romana. La gran mayoría de los seguidores del cristianismo tradicional celebra la navidad, pero la Iglesia de Dios nunca ha celebrado tal cosa. Y tampoco los cristianos cuya doctrina y linaje tiene sus orígenes en la Iglesia Primitiva que fue fundada en el año 31 d. C.

Y quizá usted se pregunte: ¿Qué hay de malo en celebrar la cavidad si papá noel no es más que una fábula y Cristo no nació en esa fecha? Esto es importante si a usted le importa lo que Dios dice sobre involucrarnos con prácticas religiosas pertenecientes a la adoración a otros dioses.

(Véase el tema La Verdadera Iglesia de Dios y el libro La Caída de los Estados Unidos - capítulo 4)


Noche que debe ser observada

Han surgido preguntas sobre cómo debemos observar de manera uniforme lo que tradicionalmente se conoce como la Noche que debe ser observada, que tiene lugar después del atardecer, al comienzo del primer día de los Días de los Panes sin Levadura. Antes en la Iglesia de Dios era una tradición reunirnos en grupos, grandes o pequeños, y cenar juntos. Aunque esas reuniones no incluían un servicio religioso ni tampoco explicaciones sobre el significado de esa celebración.

Pero veamos lo que Dios dijo a los israelitas sobre esto, y que dio origen a esta tradición en la Iglesia de Dios.

De acuerdo con las instrucciones que Dios les había dado los israelitas debían rociar la sangre de un cordero en los postes de las puertas de sus casas para celebrar el Pesaj. Al día siguiente, durante la parte diurna del día del Pesaj (el 14º día), los israelitas se prepararon para salir de Egipto. Cuando el sol se puso el día del Pesaj terminó y comenzó el primer día de los Días de los Panes sin Levadura (el 15º día). Entonces los israelitas empezaron su viaje saliendo de Egipto. En el libro de Deuteronomio está escrito claramente que los israelitas salieron de Egipto de noche, concretamente en la noche del 15 de Abib.

Después de salir de Egipto, mientras estaban en el desierto, Dios dio a los israelitas Sus leyes, Sus estatutos y Sus preceptos, incluyendo instrucciones muy claras para la observancia de los Días Sagrados. Aquí está una parte de esas instrucciones:

Guardarás el mes de Abib, y celebrarás el Pesaj [esta temporada de Días Sagrados comienza con el Pesaj en la noche del 14ª día. Y en la parte diurna del día del Pesaj ellos preparaban los animales para los sacrificios que eran ofrecidos en el primer día de los Días de los Panes sin Levadura, que comienza después de la puesta del sol en el día del Pesaj] al SEÑOR tu Dios: porque en el mes de Abib el SEÑOR tu Dios te sacó de Egipto de noche. Y sacrificarás el Pesaj al SEÑOR tu Dios de las ovejas y de las vacas, en el lugar que SEÑOR elegir para hacer habitar allí Su nombre. No comerás con el Pesaj pan leudado, sino que durante siete días comerás pan sin levadura, pan de aflicción, pues de Egipto saliste de prisa. Lo harás así para que toda tu vida te acuerdes del día en que saliste de Egipto. (Deuteronomio 16:1-3).

Este pasaje describe la Fiesta de los Panes sin Levadura, que comienza justo después del Pesaj. En la parte diurna del día del Pesaj los israelitas preparaban los animales que serían sacrificados en la primera noche de los Días de los Panes sin Levadura, después del atardecer, al comienzo del 15º día. Para los israelitas esa noche era sin duda un recordatorio de su liberación de Egipto.

Los israelitas habían vivido en Egipto 430 años. Pasados los 430 años, en el mismo día salieron de la tierra de Egipto todos los escuadrones del SEÑOR. Esa es una noche que debe ser observada en honor al SEÑOR por haberlos sacado de la tierra de Egipto; esa es la noche que todos los hijos de Israel deben observar en honor al SEÑOR por todas sus generaciones. (Éxodo 12:40-42).

Los israelitas debían celebrar el Pesaj y la Fiesta de los Panes sin Levadura por todas sus generaciones. Y reunirse para celebrar la primera noche de la fiesta era una tradición que tenía un significado especial para ellos y les recordaba que Dios les había liberado de Egipto.

Hoy en día la Iglesia de Dios no ofrece sacrificios ni celebra los Días Sagrados anuales de la manera como los israelitas los celebraban. El Pesaj y los Días de los Panes sin Levadura contienen importantes lecciones espirituales para nosotros. Es un momento en el que nos paramos a pensar, tanto en privado como mientras escuchamos los sermones, sobre el significado espiritual de nuestro Pesaj y el hecho de que estemos siendo liberados de Egipto (símbolo del pecado) durante la noche (que espiritualmente representa a este mundo, esta era de la humanidad). Nosotros celebramos los Días Sagrados de Dios de manera espiritual y no física. A excepción de las cosas que Dios nos dice específicamente que debemos hacer de manera física. Como por ejemplo, comer un trocito de pan sin levadura y tomar un poco de vino en la noche del Pesaj y comer pan sin levadura durante los siete días de los Días de los Panees sin Levadura.

Aunque el pueblo de Dios suele reunirse para comer o cenar en los Días Sagrados, esto no es algo que Dios nos ordena hacer y tampoco es algo específico para la primera noche de los Días de los Panes sin Levadura. Esto era estrictamente una tradición. Nosotros en la Iglesia de Dios observamos esa noche en privado. Esto es algo entre cada persona y Dios. En Éxodo 12 la expresión la noche que debe ser observada implica una vigilia nocturna. La lección espiritual en esto no debe escapar a nuestra atención, porque Josué el Cristo nos enseñó que necesitamos mantenernos siempre alertas y velar por nuestra vida espiritual, especialmente en la noche de este mundo. Debemos ser del día y no de la noche, como dijo Pablo: Todos vosotros sois hijos de la luz y del día. No somos de la noche ni de la oscuridad. (1 Tesalonicenses 5:5).

En conclusión, es bueno que las personas se reúnan para comer o cenar en los Días Sagrados de Dios, pero debe ser por decisión propia. Podemos reunirnos en la primera noche de los Días de los Panes sin Levadura o quizás en el séptimo día, pero esto no debe ser considerado como una observancia religiosa obligatoria ni algo que debamos hacer específicamente justo después de la puesta del sol, al comienzo del primer día de los Días de los Panes sin Levadura. La Noche que debe ser observada no es una santa convocación sino que marca el comienzo del primer Día Sagrado anual, en el que sí tenemos una santa convocación y debemos reunirnos en la presencia de Dios, como en todos los Días Sagrados de Dios.


Pascua vs. Pesaj

La controversia entre la pascua y el Pesaj llegó a su punto álgido en el año 325 d. C. en el Concilio de Nicea. En ese concilio, convocado y presidido por el emperador romano Constantino, se prohibió la observancia del Pesaj como Dios había ordenado en el Antiguo Testamento, en todo el Imperio romano. En su lugar, ellos establecieron la pascua como la principal doctrina de la nueva religión oficial del Imperio Romano, reemplazando el Pesaj. Y el supuesto día de la resurrección de Cristo quedó fijado de acuerdo con ese nuevo día festivo, la pascua.

En ningún lugar en la Biblia se menciona la pascua como una fecha que debe ser observada por el pueblo de Dios, pero el Pesaj sí es mencionado en la Biblia. Quizá usted encuentre la palabra "pascua" en las traducciones de la Biblia, pero la verdad es que esta palabra ha sido erróneamente traducida del griego. La traducción correcta es Pesaj.

Durante siglos, hasta la época de Cristo, la nación de Judá celebraba todos los años la ceremonia del Pesaj en la primavera, como Dios les había ordenado, en el 14º día del primer mes en el calendario judío, el mes de Abib o Nisán. Cristo y sus discípulos celebraron esa ceremonia del Pesaj en el último día de su vida como ser humano, el mismo día que él fue condenado a muerte.

Los hijos de Israel comenzaron a celebrar el Pesaj cuando todavía eran esclavos en Egipto. Entonces Dios eligió un momento muy específico para liberarlos del cautiverio. Dios cumple los acontecimientos proféticos de una manera meticulosa, exacta y muy puntual. La Biblia dice que Dios cumplió este acontecimiento de la siguiente manera:

Y sucedió que al cabo de los 430 años, en el mismo día, todos los escuadrones del SEÑOR salieron de la tierra de Egipto. (Éxodo 12:41).

Cristo y sus discípulos también celebraron el Pesaj sacrificando un cordero, asándolo y comiéndolo. Esto simbolizaba a Cristo, quien vendría al mundo para cumplir la primera gran fase del plan de salvación de Dios para la humanidad. Cristo vino como el Cordero de Dios para ser el sacrificio del Pesaj: su sangre fue derramada sobre la tierra cuando él fue muerto para cumplir el papel del verdadero sacrificio del Pesaj por toda la humanidad.

Después que los primeros discípulos habían sido elegidos apóstoles y enviados al pueblo de Israel, Cristo eligió otro apóstol, Pablo, cuya labor principal fue llevar la verdad de Dios a los extranjeros. Y esto es lo que Pablo escribió:

Deshaceos de la vieja levadura para que seáis masa nueva, panes sin levadura, como lo sois en realidad. Porque Cristo, nuestro Pesaj, ya ha sido sacrificado. Así que celebremos la Fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con pan sin levadura, de sinceridad y de verdad. (1 Corintios 5:7-8).

Los seguidores del cristianismo tradicional no comprenden lo que Pablo dice aquí porque sus predicadores y maestros nunca les han enseñado sobre esto. Y muchos de sus maestros usan estos versículos para validar la falsa doctrina de que Cristo abolió la ley de Dios y que en el Nuevo Testamento, después de la muerte y resurrección de Cristo, ya no es necesario obedecer a Dios guardando el Sabbat en el séptimo día (el día después del sexto día de a semana, que es el viernes).

Estos versículos, y los anteriores y posteriores a ellos, fueron escritos más de 20 años después de la muerte de Cristo. Y en ellos queda claro que la Iglesia seguía obedeciendo el mandamiento de celebrar el Pesaj y la Fiesta de los Panes sin Levadura, que dura siete días y comienza luego después del día del Pesaj.

Pablo enfatizó la importancia de guardar los Días Sagrados anuales que siguen al día del Pesaj. Pablo no solo habló de la importancia de que celebremos esos Días Sagrados, sino que también explicó su propósito y significado espiritual. Pablo dijo: Así que celebremos la Fiesta.

(Véase el libro La caída de los Estados Unidos, capítulo 8 y capítulo 4, bajo el título El origen de la Iglesia católica romana y también el tema Pascua vs. Pesaj).


Pecado imperdonable

La Biblia dice que la blasfemia contra el espíritu santo es un pecado imperdonable (Mateo 12:31-32). Este pasaje debe ser leído con el entendimiento de que el espíritu santo no es una persona sino el poder del único Dios verdadero. Es a través de ese poder que una persona puede ser engendrada del espíritu de Dios en su mente. Cuando una persona es bautizada y recibe la imposición de manos por un ministro de Dios, su mente es engendrada del espíritu de Dios. Y Dios revela que a partir del momento que una persona es engendrada del espíritu de Dios Él y Su Hijo comienzan a habitar en esa persona para que ella pueda comenzar a crecer espiritualmente. Josué el Cristo murió para que nuestros pecados puedan ser perdonados y así Él y Dios Padre puedan habitar espiritualmente en aquellos que son engendrados por Dios.

De acuerdo con el pacto que una persona hace con Dios cuando es bautizada y engendrada del espíritu de Dios, si ella comete pecado ella debe arrepentirse rápidamente, porque Dios no puede habitar donde hay pecado. Cristo murió como nuestro Pesaj para que nuestros pecados puedan ser perdonados y así Dios pueda habitar en nosotros.

Pero si una persona se niega a arrepentirse, entonces ella comete un pecado imperdonable, ya que el pecado del que una persona no se arrepiente no puede ser perdonado. Si esa persona no puede ser llevada al arrepentimiento, por la gracia y la misericordia de Dios en su vida, entonces ella comete el pecado imperdonable y sufrirá el castigo por el pecado, que es la muerte eterna. Ella nunca será resucitada. Este es el castigo para todos los que se niegan a arrepentirse del pecado. Y ese castigo es eterno, pero esto no significa ser castigado eternamente.

El deseo de Dios es todos nos arrepintamos del pecado. Si una persona responde a la misericordia, la paciencia y al amor de Dios y se arrepiente del pecado, esa persona desea que Dios habite en ella para que ella pueda crecer espiritualmente y pueda formar parte del Reino de Dios.

Porque es imposible que los que fueron una vez iluminados -que gustaron del don celestial, que llegaron a ser participantes del espíritu santo, que también probaron la buena palabra de Dios y los poderes del mundo venidero - y después recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento puesto que vuelven a clavar al Hijo de Dios en un madero y lo exponen a vituperio. (Hebreos 6:4-6).

Hebreos 6:4 a 6 se refiere a una persona a la que Dios ha llamado, que se ha arrepentido de sus pecados, ha sido bautizada y recibió el espíritu santo mediante la imposición de manos, y que, consciente e intencionalmente, rechaza la verdad que una vez le fue revelada. Esa persona ya no permite que Dios y Josué el Cristo habiten (vivan/permanezcan) en ella. Esto no se refiere a una persona que, por negligencia o porque ha sido engañada, se quedó dormida espiritualmente, como fue profetizado que sucedería en la Iglesia.


Peinados/largo del pelo

Véase el tema Maquillaje, ropa y peinados.


Pesaj

Véase el artículo Cuando celebrar el Pesaj en la página Publicaciones y también el tema Pascua vs. Pesaj.


Pesaj - observancia

Las personas que no han sido bautizadas no deben participar de la ceremonia del Pesaj que la Iglesia de Dios celebra todos los años en la noche el Pesaj, ya que esta ceremonia es solamente para los que han sido bautizados en la única y verdadera Iglesia de Dios. Sin embargo, Dios ordena que las personas que todavía no han sido bautizadas celebren todos los años los siete días de los Días de los Panes sin Levadura. El primer y el séptimo día de los Días de los Panes sin Levadura son Días Sagrados. Durante los Días de los Panes sin Levadura debemos comer pan sin levadura todos los días, durante siete días, y debemos abstenernos de comer pan con levadura u otros productos que lleven levadura. Pero podemos consumir todos los demás alimentos que son puros.

(Las instrucciones para la ceremonia del Pesaj, para los miembros bautizados de la Iglesia de Dios, se encuentran en la página Publicaciones, en la sección Instrucciones para el Pesaj).


Protección - autodefensa

Algunas personas han preguntado si se pueden defender de la violencia física. La respuesta es que la autodefensa está justificada, pero quitar la vida de otra persona no. Así de claro. Si usted pertenece a Dios su vida está en las manos de Dios, y si usted es fiel y obediente a Dios, entonces Dios intervendrá en tales asuntos. Dios interviene ayudándole a defenderse o a huir, librándole de la situación.

Si algo sucede, usted debe determinar hasta dónde llegaría para defenderse, debe establecer límites. Lo más importante es poner toda su vida en las manos de Dios. Él es nuestra protección y nuestra fortaleza. Debemos recurrir a Dios y no depender únicamente en nuestra propia capacidad para salvar a nosotros mismos y nuestra familia.

Confiamos plenamente en Dios pero pueden surgir situaciones en las que necesitemos defendernos. Nuestra actitud y espíritu deben reflejar nuestra confianza de que nuestra vida está en las manos de Dios, pero esto no significa que estemos a salvo de todo mal. Debemos ser sabios y prepararnos de una manera sensata para posibles amenazas y al mismo tiempo debemos confiar en que Dios nos ayudará con lo que está fuera de nuestro control, sabiendo que nuestra vida está en Sus manos.

A veces las personas se confunden con esas cosas ya que el cristianismo tradicional enseña que hay que "poner la otra mejilla" cuando las personas son confrontadas con una agresión física. Ellos tergiversan lo que Cristo enseñó. Tenemos pleno derecho a defendernos, si necesario, para proteger a nosotros mismos o a otros de cualquier tipo de ataque. La restricción es que nunca está justificado quitar la vida de una persona.


Protección: ¿Qué debo hacer?

Ahora que el mundo está cada vez más cerca de una guerra nuclear, muchas personas se preguntan: "¿Qué debo hacer?". Una de las preocupaciones más comunes de las personas es si deben mudarse a otro lugar y cómo pueden prepararse para lo que se avecina. Sin embargo, no hay lugar en el planeta Tierra donde una persona podrá escapar de la destrucción que se avecina; ningún lugar puede ser considerado "totalmente seguro". El paso más importante que cualquier persona puede dar para prepararse para la tribulación que se avecina y sobrevivirla es acercarse a Dios.

Dios puede proteger a las personas, sin importar su situación física o su ubicación. Pero es esencial que la persona confíe en Dios para obtener ayuda y orientación. Lo más importante que una persona debe hacer es esforzarse por vivir de acuerdo con los caminos de Dios.

Y debe haber equilibrio en esto. Debemos ser sabios y prepararnos lo mejor que podamos, pero dentro de nuestras posibilidades. Es importante tener provisiones de agua y alimentos para el caso de catástrofes naturales y, especialmente, para lo que puede ocurrir durante una tercera guerra mundial.


Rapto/lugar de refugio

La palabra "rapto" no es mencionada en la Biblia. La idea de un rapto es relativamente nueva y proviene de la mente humana y no de la palabra inspirada de Dios. La idea de que las personas irán al cielo, donde estarán protegidas de los acontecimientos catastróficos del fin durante siete años, no tiene fundamento bíblico. Los que creen en ese rapto piensan que serán llevados al cielo y que los demás tendrán que enfrentarse a terribles desastres como epidemias, plagas, enormes catástrofes naturales y grandes guerras que, según ellos creen, durarán siete años.

Otra idea similar a la idea del rapto es que, ante la amenaza de una guerra nuclear, Dios llevará a las personas a un lugar llamado Petra, en Jordania, donde serán protegidas. Los que piensan esto no comprenden que cuando la Biblia dice que Petra es un lugar de liberación esto en realidad simboliza a Dios (y a Cristo), la Roca (Petra) que liberará a Su pueblo.

Es verdad que cosas horribles tendrán lugar en el mundo, incluyendo una tercera guerra mundial, pero esto durará menos de un año y tendrá lugar durante el segundo y último cumplimiento profético del Día del Señor.

(Véase también el tema La Roca que seguía a los Israelitas – explicación).


Sabbat (séptimo día de la semana) - observancia

Dios separó el Sabbat y lo santificó. Dios nos ordena santificar el Sabbat, nos ordena separar ese día de los demás días de la semana. El Sabbat es para uso y propósito sagrados y por eso debemos esforzarnos por honrar a Dios en ese día.

El Sabbat semanal es en el séptimo día de la semana, el sábado, el día que sigue al sexto día de la semana, que es el viernes. En las últimas décadas en muchas regiones del mundo los calendarios han sufrido cambios y el domingo aparece como el séptimo día de la semana y no como el primer día de la semana. En algunos países ese cambio se ha llevado a cabo para que así la semana laboral comience el lunes y termine el viernes. Pero la razón principal para ese cambio es que el domingo aparezca como el séptimo día de la semana y así las personas puedan decir que el domingo es de hecho el Sabbat semanal que Dios nos ordena guardar en la Biblia.

Pero así no es el ciclo semanal que Dios estableció y que la mayoría de las naciones han utilizado durante siglos. El día correcto para el Sabbat es el séptimo día de la semana y debemos guardar ese día desde la puesta del sol del viernes (el sexto día de la semana) hasta la puesta del sol del sábado (el séptimo día de la semana). El domingo es el primer día de una nueva semana.

El Sabbat de Dios debe ser un día diferente a los demás días de la semana. En ese día no debemos trabajar ni para un empleador ni si tenemos nuestro propio negocio. Tampoco debemos realizar tareas que consuman mucho tiempo, como ir de compras, limpiar la casa a fondo y otras cosas que podemos hacer los otros seis días de la semana.

Hay ciertas cosas que debemos hacer en el Sabbath, como cuidar de nuestra higiene personal, preparar la comida, lavar los platos después de comer, tender la cama, etc. Pero en el Sabbat no debemos lavar la ropa, limpiar la casa a fondo o realizar tareas como trabajar en el jardín, cortar el césped y arreglar desperfectos en casa si no se trata de una emergencia.

El Sabbat de Dios tampoco es un día para entretenimiento ni recreación, como ver películas, mirar o participar de actividades deportivas, como jugar al golf, etc. Debemos aprender a tener equilibrio cuando se trata de guardar el Sabbath de Dios, debemos aprender a juzgar esos asuntos de acuerdo con el propósito espiritual de Dios para el Sabbat. Podemos mirar la televisión, pero no mucho tiempo. Podemos mirar documentales sobre la naturaleza, sobre logros humanos o las noticias, etc. Está bien jugar una partida de cartas u otros juegos de mesa con la familia u otras personas, pero no mucho tiempo.

Hay ciertos trabajos ligeros que Dios ha separado y que son diferentes de otras actividades que podemos hacer en el Sabbat, como algunas que ya han sido mencionadas. Estas tareas y actividades incluyen mantener una buena higiene y la apariencia personal, mantener el hogar limpio y ordenado, cosas como tender las camas, recoger la ropa, lavar los platos, etc., viajar para asistir a las reuniones en el Sabbat o para tener comunión con otros miembros de la Iglesia. También las tareas necesarias para preparar las comidas.

Algunas personas han preguntado si está permitido comer o cenar en un restaurante en el Sabbat. Reunirse con la familia o con otros miembros de la Iglesia y tener comunión, especialmente disfrutando de una comida o una cena en el Sabbat, es algo que fortalece la intención espiritual y el propósito de Dios al santificar el Sabbat. Y esto incluye salir a comer o a cenar en un restaurante en el Sabbat.

Las personas en el mundo no obedecen el mandamiento de Dios de guardar el Sabbat semanal. Un restaurante que está abierto los siete días de la semana es una evidencia de esto. Hacer uso de los servicios de un restaurante se puede comparar con tener sirvientes que preparan y sirven la comida en casa, como en los tiempos del Antiguo Testamento. La única diferencia es que ellos no nos sirven durante el resto de la semana como haría un sirviente.

Cualquier tarea que esté relacionada con guardar el Sabbat y con el propósito del Sabbat está permitida por Dios. Esto incluye principalmente el trabajo del ministerio y ciertas tareas que otros deben realizar para servir al pueblo de Dios en el Sabbat. En los tiempos del Antiguo Testamento el Sabbat era uno de los días más ajetreados para los levitas, y puede ser un día muy ajetreado para el ministerio de la Iglesia de Dios. El trabajo que se hace para servir al propósito de Dios y a la intención espiritual de Sabbat, es independiente y distinto de otras actividades que no sirven al propósito de Dios al santificar el Sabbat.

El principal propósito de Dios para el Sabbat es que las personas puedan reunirse en comunión en Su presencia. (Una santa convocación). Nos reunimos para aprender a través de los sermones que el ministerio de la Iglesia imparte en el Sabbat. La costumbre en la Iglesia de Dios es reunirnos en la parte diurna del Sabbat. Dios inspira a Sus ministros, mediante el poder de Su espíritu, a predicar lo que necesitamos escuchar para nuestra edificación y formación, para guiarnos y corregirnos, para nuestro crecimiento espiritual. Además, el Sabbat es una oportunidad especial para fortalecer los vínculos familiares y nuestra relación con los demás.


Satanás - Lucifer

Satanás es un ser espiritual y es muy real. Él es uno de los tres arcángeles que Dios ha creado. Antes él se llamaba Lucifer, que significa portador de luz, y era la máxima autoridad del gobierno de Dios entre los ángeles. Pero mucho antes de que Dios creara a los seres humanos, Lucifer se rebeló contra Dios y su nombre pasó a ser Satanás (adversario), el diablo (calumniador).

Satanás no estaba de acuerdo con Dios y decidió luchar contra Dios y contra los planes de Dios para la creación del universo físico. Él se enteró de que Dios iba a crear los seres humanos y que Dios daría a los seres la oportunidad de elegir libremente formar parte de una Familia espiritual: Elohim. Y esa Familia sería superior a los ángeles. Y entonces Satanás empezó a sentir envidia.

Satanás convenció a un tercio de los ángeles a rebelarse junto con él. Y a partir de entonces esos ángeles quedaron conocidos como demonios. Dios creó el planeta Tierra cientos de miles de años antes de crear a los seres humanos. Y Dios puso en el planeta Tierra la forma de vida que conocemos como prehistórica. Pero en su rebelión Satanás intentó destruir el planeta Tierra y entonces toda la vida prehistórica fue destruida en un instante.

Cuando las personas leen la historia de la creación en el libro de Génesis, muchos piensan que los seres humanos y el planeta Tierra fueron creados en una misma semana. Pero esto no es cierto. La narración en el libro de Génesis describe simplemente lo que pasó cuando Dios decidió volver a crear vida en el planeta Tierra. Dios entonces comenzó a remodelar el planeta Tierra, que Él había creado mucho antes, para que el planeta Tierra pudiese albergar vida física nuevamente.

(Véase el libro 2008 – El Ultimo Testimonio de Dios, capítulo 6, bajo el título El Reino de los Ángeles).


Segunda muerte

Dios tiene un plan para la creación de la humanidad, un plan que dura 7.100 años. Y ya han transcurrido casi 6.000 años de ese plan. De acuerdo con ese plan, Dios ha concedido a los seres humanos 6.000 años para gobernar a sí mismos. Y esto se puede comparar con el hecho de que Dios haya dado a los seres humanos los primeros seis días de la semana para que ellos se ocupen de sus propios asuntos, pero el séptimo día - el Sabbat semanal - es el tiempo de Dios; para los que acepten esto.

Dios ha concedido a los seres humanos 6.000 años para gobernar a sí mismos sin la intervención de Dios. La profecía dice que al final de esos 6.000 años los seres humanos estarían sumergidos en una gran guerra. Y esto demostrará que los seres humanos no pueden gobernar a sí mismos porque si Dios no interviene los seres humanos se aniquilarán en esta tercera guerra mundial. Pero Dios intervendrá y pondrá fin a esa guerra enviando a Su Hijo, Josué el Cristo, como Rey de reyes para gobernar sobre la Tierra. Él establecerá el gobierno de Dios en la Tierra y gobernará los seres humanos en los siguientes 1.100 años.

Hasta ahora, miles de millones de personas han nacido, vivido y han muerto y las personas no saben qué sucede después de la muerte. Muchos creen que cuando las personas mueren ellas pasan a una nueva vida. Y, dependiendo de cómo hayan vivido, ellas van a un lugar maravilloso, comúnmente conocido como el cielo, o a un lugar horrible, comúnmente conocido como infierno. Pero nada de esto es verdad. Todos los que han muerto en los últimos 6.000 años simplemente siguen muertos. Todos han regresado al polvo (a los elementos) de la tierra, del que fueron creados.

Los seres humanos no van a ningún lugar después que mueren, como si tuviesen un alma inmortal. El plan de Dios es resucitar a las personas en un futuro. Los seres humanos no siguen viviendo en otra vida después que mueren.

En plan de Dios para los seres humanos incluye diferentes resurrecciones. La primera importante resurrección mencionada en la Biblia es la de Josué el Cristo. Después de morir y permanecer muerto en la tumba durante tres días y tres noches Dios lo resucitó a la vida eterna en Su Familia.

La siguiente gran resurrección mencionada en la Biblia es la resurrección de los 144.000 que regresarán con Cristo cuando él venga como Rey de reyes. Ese grupo está formado por individuos que han vivido y han muerto en esos 6.000 años que Dios ha concedido a los seres humanos. Muchos de ellos son mencionados en la Biblia, como Abel, Noé, Abraham y Sara, Moisés, David, los profetas, los apóstoles y otros.

Esas personas murieron y siguen muertas. Y Dios las resucitará a una vida espiritual cuando Cristo regrese. La Biblia dice lo siguiente sobre los 144.000: ...y vivieron y reinaron con Cristo por 1.000 años. Pero los demás muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron los 1.000 años. (Apocalipsis 20:4-5). La Biblia no dice que esas personas están vivas y tampoco dice que ellas están en el cielo.

Los demás muertos mencionados aquí son todos los seres humanos que nacieron, vivieron y murieron en los pasados 6.000 años. Ellos permanecen muertos y no serán resucitados hasta que termine el reinado de 1.000 años de Cristo y los 144.000. Entonces todos los seres humanos que murieron en los primeros 6.000 serán resucitados, como dice aquí: Pero los demás muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron los 1.000 años. Cuando termine el reinado de 1.000 años de Josué el Cristo.

En Apocalipsis 20 Dios revela más sobre la segunda muerte. Entonces vi tronos donde se sentaron los que recibieron autoridad para juzgar. [...] y vivieron y reinaron con Cristo por 1.000 años. Pero los demás muertos [todos los que murieron durante los 6.000 años anteriores] no volvieron a vivir hasta que se cumplieron los 1.000 años. Esta es la primera resurrección. [Hablando de los 144.000]. Bienaventurados y santos los que tienen parte en la primera resurrección, porque la segunda muerte no tiene poder sobre ellos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él por 1.000 años. (Apocalipsis 20:4-6)

Los 144.000 serán resucitados en la primera gran resurrección y reinarán con Cristo. La muerte ya no tendrá poder sobre ellos porque ellos serán resucitados como espíritu y serán inmortales, tendrán vida eterna en la Familia de Dios.

Aquí dice que la segunda muerte no tiene poder sobre los 144.000 porque ellos serán resucitados como espíritu y no como seres humanos. Aquí vemos un gran contraste: La segunda muerte sí que seguirá teniendo poder sobre los demás muertos. Y la segunda muerte significa que ellos deben vivir una segunda vida física para que esto sea posible.

La segunda muerte solo es posible para los que serán resucitados a una segunda vida física. Ellos serán los únicos seres humanos que podrán morir por segunda vez. Esta resurrección a una segunda vida física ocurrirá inmediatamente después del reinado de 1.000 años de Cristo.

Durante los Últimos 100 años todos los que hayan muerto serán resucitados a una segunda vida física. Entonces todos tendrán la oportunidad de elegir vivir de acuerdo con el camino de vida de Dios. Todos podrán saber quién Dios es realmente y quien es Su Hijo Josué el Cristo. Todos tendrán a su disposición el verdadero conocimiento sobre el propósito y el plan de Dios. Y los que elijan el camino de vida de Dios, los que elijan vivir de acuerdo con el camino de vida de Dios y se esfuercen por vencer su naturaleza humana egoísta, tendrán la misma oportunidad que los 144.000.

Todos los que elijan el camino de vida Dios, que vivan de acuerdo con el camino de vida de Dios y venzan su naturaleza humana con la ayuda del espíritu de Dios serán resucitados (transformados) como espíritu, como seres divinos, inmortales, miembros de la Familia de Dios en el Reino de Dios. El plan de Dios para después de esto, para la vida eterna, es algo que está mucho más allá de la comprensión humana. Después de todo el sufrimiento bajo el autogobierno de los seres humanos, hay buenas noticias. ¡Ya casi estamos!

Después del reinado de 1.000 años de Josué el Cristo y los 144.000 seres divinos que reinarán con él, el plan de Dios, que abarca 7.000 años, estará concluido. El tiempo que Dios ha asignado a los seres humanos para reproducirse y poblar el planeta Tierra habrá llegado al fin. Entonces ocurrirá algo extraordinario. Los seres humanos han permanecido ciegos y desconocen totalmente esta importante fase del plan de Dios.

Todos los que han vivido y han muerto serán resucitados a una segunda vida física. Los seres humanos ya no podrán reproducirse. Y durante 100 años los seres humanos vivirán y serán juzgados de acuerdo con el camino de vida de Dios. Todos aprenderán sobre Dios y serán gobernados por el mismo gobierno que habrá gobernado durante los 1.000 años anteriores bajo la autoridad de Josué el Cristo. Habrá una única religión y un único gobierno en la Tierra.

Todos los que hayan muerto luego después de nacer y todos los que hayan muerto siendo aun niños serán resucitados y podrán vivir una vida plena. Todos los que serán resucitados conocerán al gran Dios Eterno y a Su Familia. Durante ese periodo de tiempo Dios estará trabajando para salvar a la humanidad y ofrecer a los seres humanos la vida eterna en Su Familia. El cristianismo tradicional enseña que Dios ha estado intentando desesperadamente salvar al mundo. ¡Pero esto no es verdad! Dios no está juzgando a todos los seres humanos ahora y tampoco les está ofreciendo la salvación. Hasta ahora Dios solo ha ofrecido la salvación a los 144.000, para que ellos puedan reinar en Su gobierno cuando el autogobierno de los seres humanos llegue al fin.

Cuando todos sean resucitados en esa gran resurrección, ellos recibirán vida en un cuerpo físico sano y perfecto. Los que murieron siendo jóvenes recibirán vida en un cuerpo joven, pero sano y perfecto. Los que murieron siendo ya ancianos recibirán un cuerpo sano, perfecto y de mediana edad. Las personas serán resucitadas con la misma apariencia que tenían antes de morir, pero en cuerpos sanos y perfectos. Ellas reconocerán las unas a las otras. Sus recuerdos quedaron intactos. Será como si ellas estuviesen dormidas y se despertasen, sin importar el tiempo que haya transcurrido.


Sueños y visiones

La Biblia revela que en el pasado los siervos de Dios tenían sueños y visiones que Dios les daba por razones específicas y para transmitir mensajes especiales. Hoy Dios habla a Su pueblo a través de la Biblia y de Su verdadero ministerio.

A veces Satanás puede enviar sueños, visiones, sensaciones o emociones a la mente de las personas. Pero si nos esforzamos por tener una relación correcta con Dios, ni Satanás ni los demonios pueden ejercer su influencia dañina sobre nosotros y tampoco pueden controlar nuestra vida.

Cuando una persona tiene un sueño ella no debe intentar encontrarle un significado especial, ya que es normal tener sueños cuando estamos dormidos. Dios enseña Sus caminos y Su verdad a través de Su verdadero ministerio. Dios revela la verdad a la mente de una persona por el poder de Su espíritu cuando una persona escucha o lee lo que Dios ha dado a través de Sus verdaderos ministros. Dios no trabaja fuera de la estructura de gobierno de Su Iglesia dando visiones o sueños a las personas. Esto incluye a personas que son parte de la Iglesia de Dios, pero no forman parte de la administración o del ministerio de la Iglesia.


Teorías de la conspiración, ideologías y filosofías confusas

Hay muchas teorías de la conspiración, ideologías y filosofías confusas en el mundo. Teorías que afirman que ciertos grupos como los banqueros, los judíos, el Consejo de Relaciones Exteriores, la Comisión Trilateral, los Illuminati, la masonería, los Bilderberger y otros, conspiran para controlar o apoderarse del mundo. Otras ideas confusas que encajan en la definición de teorías de la conspiración incluyen la creencia de que el planeta Tierra es plano, que los seres humanos nunca llegaron a la Luna y toda clase de ideas extrañas sobre helicópteros negros, estelas químicas, implantes de chips de Identificación con Radio Frecuencia en seres humanos, entre muchas más.

La Iglesia de Dios cree que es imprudente estudiar tales ideas y teorías y que esto no aporta ningún beneficio a las personas. De hecho, esas cosas pueden ser muy perjudiciales para la mente humana.

Muchos de estas ideas son simplemente artimañas de Satanás, que ofrece a las personas un supuesto conocimiento oculto para alejarlas de la verdad de Dios. Estudiar estas cosas puede descaminar a una persona de lo que Dios dice que es verdad. Cuando nos centramos en la verdad de Dios podemos ver lo equivocados que están los caminos de los seres humanos.

La verdad es que existen los llamados centros de poder en las organizaciones comerciales, políticas y económicas de todo el mundo. Todos los sectores de nuestra sociedad son responsables de los problemas, de las enfermedades y de la inmoralidad que hay en este mundo. El ser que está detrás de todo esto es el maestro del engaño, Satanás, el diablo, cuyo objetivo es frustrar el plan de Dios. En Apocalipsis 12:9 está escrito: Así fue expulsado el gran dragón, aquella serpiente antigua que se llama diablo y Satanás, y que engaña al mundo entero. Junto con sus ángeles, fue arrojado a la Tierra.

En resumen, ningún gobierno, organización o grupo secreto logrará controlar los acontecimientos de este mundo para lograr el cambio duradero que ellos buscan con sus propios esfuerzos. La verdad es que hemos llegado al fin del autogobierno de los seres humanos en la Tierra y también del gobierno de Satanás. ¡Y nada ni nadie puede impedir que esto suceda!


Yahweh Elohim

Si usted es uno de los que eran parte de la Iglesia de Dios Universal y que se dispersaron después de la Apostasía, quizá usted tenga dificultades para comprender un importante cambio en la doctrina. Dios simplemente no reveló a Herbert Armstrong la comprensión sobre quien es YAHWEH ELOHIM. Dios reservó esa comprensión para revelarla a la Iglesia más adelante, y así mostrar claramente dónde Él está trabajando ahora, en el tiempo del fin, y que Él no está trabajando en ninguno de los 600 grupos formados por personas que se separaron de la Iglesia de Dios Universal.

YAHWEH ELOHIM es el único Dios verdadero mencionado en el Antiguo Testamento. Y más adelante Josué el Cristo, Su hijo, nació de María. Josué el Cristo no era YAHWEH ELOHIM

Dios [hebreo: ELOHIM, una palabra plural para Dios] habló a Moisés y le dijo: "Yo soy el SEÑOR. [Hebreo: YAHWEH, que significa el que existe por Sí mismo y a menudo es traducida como SEÑOR o JEHOVÁ]. Me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob con el nombre de Dios Todopoderoso [hebreo: El Shaddai], pero con Mi nombre, el SEÑOR [YAHWEH – el que existe por Sí mismo], no Me di a conocer a ellos. (Éxodo 6:2-3).

La verdad es que solo hay un Dios que siempre ha existido y Su nombre es YAHWEH, el que existe por Sí mismo. Eso fue lo que Dios dijo a los israelitas: Yo soy el SEÑOR [YAHWEH], y no hay otro; no hay Dios [Elohim] fuera de Mí. Yo te fortalecí, aunque no me conocías, para que sepan desde el oriente hasta el occidente que no hay nadie más que Yo. Yo soy el SEÑOR [YAHWEH], y no hay otro. (Isaías 45:5-6).

Elohim es el nombre de la Familia Divina. Esto es como un apellido como García, Rodríguez o González. Las personas tienen diferentes apellidos, pero la Familia de Dios solo tendrá uno: Elohim. Dios Todopoderoso (El Shaddai), quien habló con Abraham, se reveló más plenamente a Moisés al decirle que Su nombre era YAHWEH ELOHIM.

(Véase también el libro 2008 - El Último Testimonio de Dios, capítulo 7, bajo el título El Dios de Abraham Revelado).



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