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Hay 50 verdades básicas que Dios ha dado a Su Iglesia durante las últimas tres eras (Sardis, Filadelfia y Laodicea). Otras verdades adicionales están siendo reveladas desde la apertura del Séptimo Sello. Hay muchas otras verdades que Dios ha revelado, pero éstas están relacionadas de un modo u otro con las 57 verdades básicas, que se describen a continuación.

Estas verdades serán ordenadas de acuerdo con las últimas tres eras de la Iglesia de Dios, de las que provienen. Todas las verdades se numeran del 1 al 57, y las verdades correspondientes a cada era de la Iglesia de Dios también se numerarán por separado entre paréntesis ( ).

Las primeras 49 verdades son explicadas en una serie de sermones publicados en este sitio web, en la página de AUDIO, intitulados “49 Truths” (49 Verdades). La 50ª verdad es explicada con mas detalles en un sermón intitulado "The 50th Truth" (la 50ª verdad), del 28 de junio del 2008. (Estos sermones están disponibles solamente en inglés).

La palabra de Dios es verdad y es espiritual. Es la verdad que diferencia e identifica al pueblo de Dios (Juan 17:17). La verdad no es algo revelado a través del intelecto humano. Sólo podemos "ver" la verdad cuando Dios abre nuestra mente para ver las cosas espirituales.

Verdades que aún quedaban al final de la Era de Sardis

Sólo tres de las verdades básicas aún permanecían en la Iglesia de Dios, al final de la Era de Sardis, cuando el Sr. Herbert W. Armstrong fue llamado por Dios para ser Su apóstol de la nueva era, la Era de Filadelfia.

1 (1)    La observancia del Sabbat (sábado) en el séptimo día El Sabbat semanal, observado en el séptimo día de la semana, siempre ha sido una de las señales (de reconocimiento) más básicas de la verdadera Iglesia de Dios. El pueblo de Dios siempre ha obedecido a la observancia del Sabbat semanal en el séptimo día.

2 (2)    El nombre de Iglesia - "La Iglesia de Dios" La Iglesia de Dios lleva el nombre de Aquel a quién ella pertenece.

3 (3)    El primer diezmo es para Dios. Dios estableció el sistema del diezmo con el fin de apoyar Su obra en la tierra. Este diezmo pertenece a Dios y Él lo ha dado a los líderes de Su Iglesia para usarlo en Su obra, de acuerdo con Sus instrucciones a la Iglesia a través de Su Hijo, Jesús Cristo.



Verdades reveladas durante la Era de Filadelfia

Dios restauró las siguientes 18 verdades para Su Iglesia por medio del Sr. Herbert W. Armstrong, durante la Era de Filadelfia. Estas verdades, que son fundamentales para la Iglesia de Dios, también sirvieron para revelar que el Sr. Herbert W. Armstrong cumplió el papel del profetizado "Elías que seria enviado", así como lo hizo Juan el Bautista.

Juan el Bautista cumplió ese papel, preparando el camino para la primera venida del Mesías, cuando Él vino para ser el sacrificio del Pésaj (la Pascua) de Dios para la humanidad. El Sr. Herbert W. Armstrong cumplió su papel como un tipo del "Elías que seria enviado", restaurando "todas las cosas" (todas las verdades) que la Iglesia había perdido al final de la Era de Sardis. Verdades que eran necesarias para la preservación y la preparación de la Iglesia para la segunda venida de Jesús Cristo.

La restauración de estas verdades, que fueron dadas a través del Sr. Herbert W. Armstrong, allanó el camino para la entrada en escena del tercer “tipo” del “Elías que vendría” en el tiempo del fin, aquel a quien Dios usaría para preparar el camino (en la Iglesia y en el mundo) para la segunda venida de Su Hijo, esta vez para cumplir con su papel como "Rey de reyes"- como el Mesías que reinará en el Reino de Dios.

4 (1)    El gobierno de Dios. Cuando Cristo venga, Él restaurará el gobierno de Dios en toda la tierra. El gobierno de Dios ya ha sido restaurado en la Iglesia de Dios, durante la Era de Filadelfia. No es un gobierno como los gobiernos de los hombres, donde se toman las decisiones por prácticas como la votación, por la voluntad de la mayoría (o propia), sino un gobierno según la orientación de Dios, mediante el poder de Su Espíritu. (Efesios 4 y 1 Corintios 12)

5 (2)    El Evangelio del Reino de Dios. El Evangelio del Reino de Dios ha sido restaurado después de 1.900 años. Se trata de la "buena nueva" sobre el gobierno de Dios, que ha de ser restaurado en la tierra al regreso de Cristo.

6 (3)    El propósito de Dios para la humanidad. Dios está reproduciendo a Sí mismo y ninguna otra iglesia conoce o predica esta verdad. Estamos predestinados a nacer de Dios y nos tornar Dioses en la Familia de Dios: Elohim.

7 (4)    ¿Quién y qué es Dios? Dios es una familia en la que podemos nacer. El Espíritu de Dios testifica con nuestro espíritu de que somos hijos engendrados de Dios.

8 (5)    ¿Qué es el hombre? El hombre no tiene un alma inmortal. El hombre tiene una vida física temporal. Cuando muere, él vuelve a los elementos de la tierra y no va al cielo o al infierno. Sólo Dios puede dar la inmortalidad al hombre en Su Familia.

9 (6)    El espíritu humano en el hombre. La diferencia entre la mente humana y el cerebro animal es que hay un espíritu humano en el cerebro humano, que confiere a los seres humanos la capacidad de libre pensamiento, la creatividad y la memoria. El espíritu humano debe estar unido con el Espíritu de Dios para que el hombre pueda llegar a conocer los verdaderos caminos de Dios.

10 (7)    La Iglesia es formada sólo por los primeros frutos. La Iglesia es sólo el comienzo del plan de salvación de Dios. Dios no está todavía tratando de salvar al mundo entero. Los primeros frutos son los que han pasado por muchas aflicciones y han sido entrenados para formar parte del gobierno de Dios, en Su Reino, cuando Jesús Cristo regrese como Rey de reyes en el Milenio. Los que se conviertan durante el Milenio serán hechos, como los primeros frutos, reyes, sacerdotes y maestros para el resto de las personas que serán resucitadas después del Milenio.

11 (8)    La Iglesia no es todavía el Reino de Dios. La Iglesia no es todavía el Reino de Dios, pero es el embrión que se convertirá en el Reino de Dios. El falso evangelio del cristianismo tradicional enseña que la Iglesia en la tierra es el Reino de Dios. Pero el Sr. Armstrong entendió claramente el mensaje que Cristo trajo del Padre: El Reino de Dios será literalmente establecido en la Tierra.

12 (9)    Sólo aquellos a quienes Dios, el Padre, llama y atrae hacia Él pueden ser convertidos. Sólo aquellos a quienes Dios elige y llama ahora, pueden hacer parte de la Iglesia de Dios. Satanás ha engañado al mundo entero y la Iglesia está siendo llamada a salir de ese mundo. (Juan 6:44)

13 (10)    La resurrección para el juicio. La resurrección para el juicio es el juzgamiento del Gran Trono Blanco (Apocalipsis 20). Este período de juicio durará 100 años y sigue al período del reinado milenario de Cristo en la tierra. Dios no ha estado tratando de "salvar" al mundo durante los últimos 6.000 años, y a los miles de millones de personas que nacieron y murieron durante ese tiempo será ofrecida la oportunidad de la salvación en este período de juicio. ¡El momento en que la salvación será ofrecida a todas esas personas está llegando! Durante este tiempo de juicio, las personas que serán resucitadas a una segunda vida física tendrán que demostrar que quieren vivir de una manera diferente a la que vivieron en su primera vida.

14 (11)    El Milenio. El Reino de Dios gobernará a las naciones en la tierra por un período de 1.000 años. Jesús Cristo y los 144.000, que serán resucitados para que sean reyes y sacerdotes, gobernarán y traerán prosperidad a toda la tierra. Por primera vez en la historia de la humanidad, desde que Adán pecó y Dios quitó al hombre el acceso al árbol de la vida, la salvación finalmente estará asequible para todos.

15 (12)    El Espíritu Santo, que viene a vivir en nosotros, sólo nos engendra. El Espíritu Santo de Dios abre nuestra mente para que podamos entender el libro codificado de Dios, la Biblia, que de otro modo está cerrado para la comprensión humana. Sin ese Espíritu no podemos entender la Biblia. El conocimiento espiritual viene de la Biblia, mediante la revelación del Espíritu Santo, que Dios concede en pequeñas cantidades, cuando Él llama a alguien. Una vez bautizados, este Espíritu Santo entonces continúa viniendo a vivir en los que han sido engendrados por el Espíritu de Dios, para que puedan seguir creciendo en el conocimiento y la comprensión de Dios.

16 (13)    Somos ahora apenas engendrados, pero aún no hemos nacido de nuevo. Somos herederos de Dios, pero todavía no hemos recibido la herencia. El Espíritu Santo nos engendra como hijos de Dios, pero todavía no hemos nacido del Espíritu de Dios –aún no somos seres espirituales en nuestra composición. Los que están en la Iglesia de Dios son apenas engendrados por el Espíritu de Dios y más tarde podrán nacer en la Familia de Dios en la resurrección para la vida espiritual.

17 (14)    La identidad de las naciones de Israel hoy. La Iglesia de Dios conoce la identidad de las naciones de Israel y sabe dónde se encuentran las diez tribus perdidas. La Iglesia de Dios también entiende que los judíos son solamente aquellas personas de la tribu de Judá, y que los Estados Unidos es la tribu de Manasés. El Sr. Armstrong entendió claramente, a partir de estudios de la Biblia, que los descendientes de Israel iban a recibir las promesas de la primogenitura y que los pueblos de habla Inglesa son los descendientes de Efraím y Manasés, los dos hijos de José.

18 (15)    La profecía sólo puede ser entendida si se conoce la identidad de las naciones de Israel en la actualidad. La Iglesia de Dios entiende cuales son las profecías que se aplican a las naciones modernas de Israel. Estos países incluyen al Estado de Israel, los Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y la mayor parte de Europa occidental, incluyendo el Reino Unido. La Iglesia de Dios entiende que la Gran Tribulación será el tiempo de la angustia de Jacob. Además de anunciar el verdadero Evangelio, el Sr. Armstrong predicó también una advertencia de Ezequiel, destinada a los descendientes de Israel en el tiempo del fin.

19 (16)    Las fiestas anuales. El plan de Dios, representado a través de los Días Sagrados anuales, fue revelado a la Iglesia de Dios a través del Sr. Herbert W. Armstrong. El Pésaj y los Días Sagrados de Dios representan Su plan de salvación para la humanidad.

20 (17)    La autoridad del calendario sagrado es guardada por los judíos. A través del Sr. Herbert W. Armstrong, la Iglesia comprende la autoridad que Dios dio a los judíos para guardar el calendario semanal y anual.

21 (18)    Segundo y tercer diezmos. El segundo diezmo debe ser usado como medio financiero para celebrar los días de fiesta de Dios. El tercer diezmo es para los necesitados, y se estableció en la Iglesia de Dios durante la primera parte de la Era de Filadelfia. Cuando los gobiernos comenzaron a instituir programas sociales para atender mejor a los necesitados, este tercer diezmo ya no era más necesario. Este tercer diezmo fue establecido originalmente para ser recogido y distribuido en las naciones de Israel, como los programas de ayuda del gobierno actualmente, que son financiados con el dinero de los impuestos.



Verdades reveladas durante la Era de Laodicea

El Sr. Herbert W. Armstrong enseñó que la Iglesia de Dios siempre seguirá creciendo en la comprensión y el conocimiento de la verdad de Dios. Nunca podrá haber un período de tiempo en el que la Iglesia de Dios deje de crecer. De ser así o no puede ser la Iglesia de Dios, porque donde el Espíritu de Dios habita siempre hay crecimiento.

Sin embargo, hoy vivimos en una época en la que la mayoría de las personas que están dispersadas ha dejado de crecer espiritualmente. Muchos, en lugar de crecer en la verdad, han ido creciendo en mentiras y engaños, que contradicen la palabra de Dios y las verdades que Dios restauró para la Iglesia por medio del Sr. Herbert W. Armstrong.

A pesar de lo ocurrido a la mayoría de las personas que fueron dispersadas, Dios sigue bendiciendo a un remanente de Su Iglesia con un conocimiento más profundo de Su palabra, especialmente en lo que se refiere a este tiempo del fin. La Iglesia de Dios siguió creciendo en la comprensión de la verdad. Dios ha revelado estas verdades por intermedio de Ronald Weinland, que es Su profeta para este tiempo del fin.

Todos los que serán llamados a formar parte del remanente de Dios deben estar de acuerdo con estas verdades. Las tres verdades que quedaban al final de la Era de Sardis y las 18 verdades restauradas durante la Era de Filadelfia fue el que separó la Iglesia de Dios del mundo, y esas verdades son vitales para la salvación del hombre. Las verdades reveladas a la Iglesia de Dios durante la Era de Laodicea es lo que separa el verdadero remanente de Dios de los otros que fueron dispersados después de la apostasía. Estas verdades identifican la verdadera Iglesia de Dios y Su verdadero pueblo en esta época actual de gran confusión. La mayoría de estas verdades representa una transición de una comprensión desde un punto de vista estrictamente físico, en el pasado, a una comprensión más profunda, desde el punto de vista espiritual, ahora.

Las siguientes verdades no están en ningún orden particular de importancia. Algunas se sobreponen, en cuanto que otras podrían ser ampliadas o combinadas, ya sea para alargar o acortar la lista.

22 (1)    Hubo una apostasía sin precedentes en la Iglesia de Dios, como fue profetizado en 2 Tesalonicenses 2:1-3. El contexto de 2 Tesalonicenses 2 es para el tiempo del fin, antes del regreso de Jesús Cristo, y no para el tiempo de los primeros apóstoles. La palabra "apostasía" significa "repudiar y abandonar", y en esa apostasía hubo un gran repudio y alejamiento de la verdad que Dios había dado a Su Iglesia. Nunca antes algo así había ocurrido entre los principales líderes de la Iglesia de Dios. Nunca antes hubo tan gran abandono de la verdad por tantos miembros del Cuerpo de Cristo. Esto tenía que suceder antes que los acontecimientos del tiempo del fin, que nos conducirán al regreso de Jesús Cristo, empezasen a tener lugar. Muchos en la Iglesia que está dispersada todavía no creen que esta apostasía tenga ocurrido. Y por lo tanto, creen que la Iglesia de Dios aún debe crecer mucho más para que se cumpla esta profecía.

23 (2)    El “Hombre de Pecado” se ha revelado como siendo el Sr. Joseph Tkach, quien inició la apostasía del fin de los tiempos. El Sr. Tkach trató de cambiar la ley de Dios, y sus acciones han traído una gran destrucción sobre la Iglesia. Al tratar de cambiar la ley de Dios, él se exaltó a sí mismo por encima de Dios. La palabra "asentarse" en 2 Tesalonicenses 2:4 significa "tener autoridad". Al Sr. Tkach le fue dada autoridad en la Iglesia de Dios, como su líder físico, bajo Jesús Cristo, y poco después de eso él se rebeló contra Dios. El Sr. Joseph Tkach murió 40 semanas después, exactamente a la misma hora en que pronunció su sermón apóstata. Esto fue una señal para la Iglesia de Dios de que Jesús Cristo estaba prestes a volver y que los acontecimientos del tiempo del fin ya habían comenzado.

24 (3)    El "Templo" en Mateo 24, 2 Tesalonicenses 2, y en muchas otras profecías, se trata de la Iglesia de Dios. El “Hombre de Pecado”, que "se asentó en el templo de Dios", fue el Sr. Joseph Tkach, que estaba “asentado en autoridad” en la Iglesia de Dios. Como el Sr. Armstrong enseñó, poco antes de su muerte, solamente la presencia de Dios hace con que cualquier cosa pueda ser considerada santa, y un templo físico construido por los judíos de hoy no podría ser considerado santo porque ellos no son el pueblo de Dios, espiritualmente.

25 (4)    La “Abominación de la Desolación” se refiere a lo que el Sr. Joseph Tkach hizo en la Iglesia de Dios. Esta "Abominación de la Desolación", comenzó en la Iglesia como resultado del sermón que él dio en Atlanta, el 17 de diciembre de 1994, cambiando las leyes de Dios. Esto fue un intento de contaminar y destruir el "Templo de Dios".

26 (5)    “Las piedras del Templo” se refiere a las personas en la Iglesia de Dios en el tiempo del fin. En Mateo 24, en su charla con los discípulos, Jesús está se refiriendo al tiempo del fin. Cristo declaró que las piedras del Templo serían derribadas antes de que él volviera. Esto ocurrió inmediatamente después de la apostasía con la dispersión de la Iglesia de Dios, el Templo espiritual de Dios.

27 (6)    Todas las personas en la Iglesia de Dios durante la Era de Laodicea son laodiceanos. (Refiriéndose al período posterior a la muerte del Sr. Armstrong hasta la Fiesta de las Trompetas de 2008). La Iglesia de Dios ha creído en el pasado que durante la Gran Tribulación, en el fin de los tiempos, habrían dos eras de la Iglesia de Dios coexistiendo lado a lado: la Era de Filadelfia y la Era de Laodicea. Una (la Era de Filadelfia) iría para un lugar de seguridad y la otra (la Era de Laodicea) tendría que pasar por la gran tribulación. Sin embargo, las eras de la Iglesia no se pueden superponer una a la otra, y la historia ha demostrado que todos los que vivieron durante la Era de Laodicea eran laodiceanos. Aunque algunos puedan exhibir rasgos de las otras eras, todos están llenos de orgullo y espiritualmente tibios. Y se quedarán así, hasta que reconozcan su condición y se arrepientan de esta situación en sus vidas, para que Dios pueda comenzar a trabajar con ellos una vez más. (Apocalipsis 3:1-16)

28 (7)    Todos los de Laodicea fueran vomitados de la boca de Dios y separados de Cristo, y se dispersaron, exactamente como fue profetizado. Esto sucedió con el fin de ayudar a despertar a algunos del pueblo de Dios. Dios no va aceptar a personas que son apenas tibias y están llenas de orgullo. Dios no habita en medio del pecado, y el orgullo es pecado. El orgullo y la pereza espiritual han entrado en la Iglesia de Dios durante los años 90, y así, toda la Iglesia se separó de Dios, como fue profetizado en Apocalipsis 3:16. Y a menos que esta condición sea reconocida y las personas se arrepientan, Dios no podrá trabajar en sus vidas. Mismo después de se arrepentir, la pereza espiritual es algo contra el cual siempre hay que luchar, como los de Laodicea fueron amonestados a hacer.

29 (8)    Toda la Iglesia se quedó dormida, como está descrito en Mateo 25:1-13. Este fue el resultado directo de la actitud de laodiceanos y de la tibiez espiritual. La Iglesia solía creer que había cinco vírgenes prudentes que fueron a la boda y que las cinco insensatas fueron rechazadas por el novio. Sin embargo, la Biblia dice que todas las vírgenes se quedaron dormidas, y no dice cuales de ellas fueran aceptadas por el novio. Muchos en la Iglesia dispersada hoy, viven según una rutina religiosa, como las personas en el mundo protestante, hablando de la verdad, pero sin una dedicación genuina hacia ella. Sólo aquellos que se arrepientan de la condición de laodiceanos serán aceptos por Cristo en este tiempo del fin. Sólo Dios puede despertar a las personas del sueño espiritual que ha venido sobre toda la Iglesia.

30 (9)    Mateo 24 se refiere, ante todo, a la Iglesia en el tiempo del fin. Cuando Jesús Cristo estaba profetizando acerca de los eventos que conducirían a Su venida como el Mesías, Él habló ante todo de los acontecimientos que tendrían lugar en la Iglesia (versículos 4 a 21). Nosotros hemos creído que esto se trataba de eventos físicos, que tendrían lugar en la tierra. Pero en realidad, se tratan de eventos que tendrían lugar en la Iglesia.

Los problemas en la Iglesia empezaron en la década de 70. Los ministros comenzaron a rebelarse contra el Sr. Armstrong y el espíritu de Laodicea empezó lentamente a se manifestar en las personas. Si bien el Sr. Armstrong trató de poner a la Iglesia "de vuelta en los carriles", como él muchas veces decía, él dudaba abiertamente sobre cuántos realmente entendían esto. Una y otra vez, durante los anos 70 y hasta su muerte, en 1986, él advirtió a la Iglesia de que las personas estaban se quedando dormidas espiritualmente. A esto se refieren los versículos anteriores a Mateo 24:14, cuando menciona a guerras, rumores de guerras y terremotos ("sacudidas" dentro de la Iglesia), "pero el fin no ha llegado todavía."

Después que el Sr. Armstrong murió y el Evangelio ya había sido predicado "en todo el mundo", la Era de Laodicea comenzó para la Iglesia de Dios y con ella llegó el tiempo del fin. Los versículos 15 a 28 describen la Iglesia se dispersando, huyendo hacia las montañas (organizaciones), y el gran sufrimiento que sobrevino a la Iglesia de Dios, incluyendo la guerra espiritual, el engaño y el hambre (de la Palabra de Dios). Cosas así también pasan en el mundo, pero estas escrituras se aplican más específicamente a la Iglesia.

Dios ha demostrado que existe una dualidad en relación a los versículos 21 y 22. Estos se aplican tanto al mundo como a la Iglesia. Todos estos acontecimientos, profetizados en Mateo 24, conducen hasta el momento de la segunda venida del Mesías a la tierra (versículos 29 a 31).

31 (10)    Los primeros cuatro sellos de Apocalipsis se refieren a la Iglesia, y son paralelos a Mateo 24. Estos cuatro sellos no están relacionados con los eventos físicos en el tiempo del fin. El Sr. Herbert W. Armstrong advirtió que estos cuatro sellos de Apocalipsis sólo pueden ser entendidos mediante la comprensión de Mateo 24. Él estaba en lo cierto acerca de esto, pero pensaba que se trataba de fenómenos físicos en vez de acontecimientos espirituales que tendrían lugar en la Iglesia, como Dios reveló más tarde. La mayoría de las personas que se encuentran dispersadas aún no entiende que eso no se trata de eventos físicos, sino espirituales. Con todo lo que hemos vivido en los últimos años se nos ha hecho evidente que Mateo 24 se refiere a la Iglesia, así como Apocalipsis 6:1-8. El Primer Sello es sobre la Abominación de la Desolación. El Segundo Sello se refiere a la guerra espiritual en la Iglesia. El Tercer Sello es acerca de una hambruna de la predicación de la palabra de Dios (Amos 8:11). El Cuarto Sello habla de la perduración y agravamiento de todas estas condiciones dentro de las organizaciones de la Iglesia dispersada, que surgieron en todo el mundo, después de la apostasía.

32 (11)    Ezequiel 5 se ha cumplido (espiritualmente) por medio de la dispersión de la Iglesia de Dios, desde la apostasía. Después de la “Abominación de la Desolación”, aproximadamente una tercera parte de la Iglesia se quedó en la organización llamada Iglesia de Dios Universal, aceptando el mismo tipo de creencias de otras iglesias falsas del cristianismo tradicional. Una otra tercera parte desistió por completo de cualquier forma de religión. Y la última tercera parte se dispersó en las diversas organizaciones que se formaron antes y después de la apostasía. Este último tercio tendría que pasar por más aflicciones, para cumplir lo que Dios dijo acerca de Laodicea. Dios profetizó que sólo un diezmo (10%) de un tercio se mantendría fiel hasta el final: un remanente sobre el cual está profetizado en muchas otra partes de la Biblia.

33 (12)    No hay un lugar físico literal de seguridad para la Iglesia durante el tiempo de la Gran Tribulación, pero sí uno espiritual. Las “alas” mencionadas en Apocalipsis 12:14 son un símbolo de protección, así como las “faldas” (palabra hebraica para alas, significando protección) en Ezequiel 5:3. Esto se refiere a un período de tiempo específico de protección para unos pocos a quienes Dios comenzó a llamar para formar parte de un remanente. Este período de tiempo, que duró tres años y medio, ya ha venido y ya ha pasado.

34 (13)    De entre todos los que han sido dispersados, Dios está despertando un remanente para servir de testigo de este tiempo del fin. Este testimonio es tanto para la Iglesia (del llamado de Dios a Su Iglesia a lo largo del tiempo y especialmente en este tiempo del fin) como para el mundo (sobre la forma que el mundo ha contestado a Dios en los últimos 6.000 años). La gran mayoría de las personas en la Iglesia que se encuentra dispersada, incluidos aquellos a quien les ha sido ofrecida la oportunidad de ser parte del remanente de la Iglesia de Dios, no se ha arrepentido de la actitud laodiceana, y esas personas siguen siendo orgullosas y estando espiritualmente tibias. Dios ha revelado claramente que Él no aceptaría una actitud tibia hacia Su llamado, y declaró que las personas con tal actitud han sido vomitadas de la Iglesia (separadas de Dios y del poder de Su Espíritu en sus vidas).

Sin embargo, en medio de la destrucción causada por esta apostasía de los últimos tiempos, Dios prometió despertar al 10% de una tercera parte del todo, para servir de testigo de lo que Dios estaba haciendo, y de lo que la Iglesia dispersada haría, durante la Era de Laodicea y durante el tiempo de Su testimonio final.

Ezequiel 5 ilustra acertadamente lo que sucedió a la Iglesia de Dios después de la apostasía.

“Una tercera parte de ti morirá de pestilencia, y de hambre será consumida en medio de ti; y una tercera parte caerá á espada alrededor de ti; y una tercera parte esparciré á todos los vientos, y tras ellos desenvainaré espada.” (Ezequiel 5:12).

La primera tercera parte que murió de peste y hambre se refiere a aquellos que simplemente desistieron de todo y abandonaran completamente la fe. Estos estaban enfermos y hambrientos espiritualmente y murieron (cayendo en un absoluto sueño espiritual). La otra tercera parte que cayó por la espada son aquellos que se apartaron de la verdad, de la Palabra de Dios, y por lo tanto fueron destruidos espiritualmente por la espada de dos filos de la Palabra de Dios, que los juzgó y los separó de cualquier acceso a Su Espíritu. Estos también cayeron inmediatamente en un completo sueño espiritual.

La última tercera parte se dispersó, formando con el tiempo más de 600 grupos y organizaciones diferentes. Sin embargo, el impacto de todos estos acontecimientos no llevó estas personas al arrepentimiento después de la apostasía y la misma espada fue enviada tras ellos, dejándoles a la deriva en una obstinada y más arraigada actitud espiritual de Laodicea. Estos también cayeron en un profundo sueño espiritual.

Los tres grupos regresaron al cautiverio espiritual de Egipto y se convirtieron una vez más en esclavos bajo el yugo espiritual. No obstante, en medio a todo eso, Dios prometió proteger a un remanente de este cautiverio, que tan rápidamente vino sobre la Iglesia. A pesar de que a este pequeño grupo se le prometió protección y se les dio la oportunidad de sobrevivir al cautiverio, estas personas también pasarían por sufrimientos y serian probadas para ver cuales de ellas seguirían firmes, como parte del remanente, hasta el regreso de Jesús Cristo.

“Tomarás también de allí unos pocos en número, y los atarás en la falda de tu manto.”(Ezequiel 5:3).

El momento en que la oportunidad de sobrevivir al cautiverio ha sido ofrecida ha sido diferente para cada uno. Las personas han sido llamadas en momentos diferentes para salir de una de las tres formas del cautiverio que había venido sobre la Iglesia. La Iglesia comenzó a referirse a este proceso como ser despertado del sueño espiritual. No todos los que recibieron el llamado de Dios para despertarse respondieron a este llamado en espíritu y en verdad. Este proceso es muy parecido a cuando Dios llama a una persona por primera vez y le ofrece la maravillosa oportunidad de formar parte de Su Iglesia. La mayoría de las personas no dan oídos a este llamado y otros rechazan al llamado con el pasar del tiempo, incluso después de que hayan declarado haberlo aceptado.

“Y tomarás otra vez de ellos (aquellos a quienes ha sido ofrecida la oportunidad de formar parte del remanente), y los echarás en medio del fuego, (dificultades y probaciones); y en el fuego los quemarás (para ser probados) de allí saldrá el fuego a toda la casa de Israel (el remanente que queda de la Iglesia).” (Ezequiel 5:4).

Dios ofreció protección y supervivencia al cautiverio a un diezmo (10%) de la tercera parte de todos los que han sido llevados cautivos. Una vez puestos a prueba ni todos se aferraran a lo que Dios les ofreció. Aunque en aquel entonces la Iglesia no lo entendía, sabíamos que el remanente de la Iglesia seria formado por a la décima parte de un diezmo, o sea, 10% del 10% de una tercera parte. Entonces, ¿qué pasó con el restante 90% de todos aquellos a quien se les dio la oportunidad de formar parte de este remanente? Lo que les sucedió es exactamente lo que ocurrió en uno de los episodios de la vida de Cristo, en una ocasión en la que él sanó a diez leprosos (Lucas 17:11-19).

Los diez leprosos estaban enfermos, débiles y condenados al ostracismo por la sociedad. Eran cautivos de su condición en la vida. Sólo uno de ellos, un extranjero (no de Judá), un samaritano, tuvo un espíritu de humildad y de gratitud, para volver en adoración y agradecimiento por el hecho de que Cristo le hubiera sanado. Incluso en su estado de oprimidos, los otros nueve estaban llenos de orgullo y carecían de cualquier señal de gratitud por lo que Dios les había dado. El carácter fundamental del ser humano, incluso en las condiciones más miserables, es fuertemente orgulloso. Hasta mismo en el medio de la Iglesia, en el este tiempo del fin, esta es una de las grandes lecciones de la vida que se pueden aprender.

Las personas que formaban parte de la Iglesia de Dios en la Era de Laodicea estaban llenas de un espíritu de orgullo y de ingratitud por todo lo que Dios les había concedido. No podían ver la profundidad de las verdaderas riquezas que Dios les había dado, y en lugar de eso, se han adjudicado estas riquezas como siendo algo que hubiesen conseguido por su propio esfuerzo.

“Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu (verdadera) desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.” (Apocalipsis 3:17-18).

¿Quiénes eran este gran número de personas, de los cuales nueve de cada diez rechazaron la oferta de Dios para formar parte del remanente de Su Iglesia hasta el final? Esto es exactamente lo que sucedió con muchos de los que Dios ha llamado antes. Los que están en la Iglesia de Dios nunca han llegado a conocer estas personas, porque ellas rápidamente rechazaron lo que Dios les ofreció. También hay un gran número de personas que han contactado con la Iglesia de Dios (con el ministerio), pero nunca siguieron adelante, aceptando lo que Dios les ofrecía. Luego hay un tercer grupo de personas que han dado oídos al llamado de Dios, pasando a formar parte de la Iglesia de Dios, pero en un determinado momento se han alejado.

Por lo tanto la Iglesia no sabe a cuantas personas Dios ha despertado y cuantas de ellas han rechazado Su ofrecimiento para escapar del cautiverio. La gran mayoría rechazó rápidamente lo que Dios había puesto delante de ellos, porque su orgullo era demasiado grande para que pudiesen humillarse para poder formar parte de algo (el remanente) que ellos, en su percepción limitada, sólo podían ver como un grupo demasiado pequeño y, generalmente, ridiculizado.

Estos son los que no han sido humildes para poder aceptar el gobierno y la orientación de Dios a través de la nueva organización remanente. Y por eso han rechazado esta organización. Su rechazo les condujo al cautiverio en la Asiria espiritual. Ellos rechazaron lo que Dios les había ofrecido, ya que no aceptaron el gobierno de Su nueva Iglesia remanente, eligiendo a cambio un gobierno que les fuera más conveniente.

Otros que la Iglesia remanente no ha conocido en su comunión personal son aquellos que se arrepintieron de su actitud laodiceana, cuando Dios personalmente les ha revelado su condición. Ellos no han sido llamados por Dios a formar parte de la Iglesia remanente, pero han sido juzgados por separado, por aquello que les fue dado a conocer. Estos son los que ya eran mayores o estaban enfermos, de los cuales Dios no requería más que el arrepentimiento antes de morir, en los años que siguieron a la apostasía. La mayoría de ellos eran miembros antiguos de la Iglesia de Dios, que ya habían pasado por muchas probaciones y sufrimiento, antes de la apostasía.

Desde la apostasía también ha habido un gran número de personas que se unieron en comunión con la Iglesia remanente y en algún momento más tarde dieron la espalda a Dios. Ellos han venido y se han ido. La mayoría de ellos se convirtieron en enemigos del sufrimiento y de la muerte de Jesús Cristo. Para su propia vergüenza y amargura de espíritu, rechazaron su primer llamado (el espíritu erróneo de Laodicea) y luego rechazaron el llamado de Dios para despertarse y formar parte del remanente de Su Iglesia hasta el regreso de Jesús Cristo.

El engrandecimiento de esta verdad ha sido registrado como un gran testigo para todos los tiempos. Muchas lecciones serán extraídas de esta verdad y serán predicadas en los siglos venideros.

35 (14)    Entendemos que Jesús Cristo está "continuamente viniendo" en la carne de los que están en la Iglesia de Dios. Esto sólo había sido parcialmente entendido por la Iglesia de Dios hasta ahora. Algunas escrituras se refieren a Cristo "viniendo" en la carne. Gran parte de las personas en la Iglesia ha entendido esto como siendo algo físico, o sea, la primera venida de Cristo en la carne, como un hombre. Otras expresiones sobre la “venida” de Jesús Cristo son entendidas como el tiempo en que Él regresará a la tierra. Sin embargo, la palabra griega original usada en tales expresiones no está ni en un "tiempo pasado" ni en un "tiempo futuro". La expresión más cercana en español es el “gerundio”, es decir, que Jesús Cristo está "continuamente viniendo" (permaneciendo, sigue viviendo) en nuestras vidas (en la carne) - la habitación espiritual de Dios.

36 (15)    Nadie irá al cielo, ni siquiera los 144.000. De todos los que han vivido y han muerto, sólo Jesús Cristo ha ido al cielo. Satanás ha engañado a muchas personas, de muchas religiones, con la enseñanza de que el hombre al morirse va al cielo. Aunque muchos en la Iglesia de Dios que está dispersada creen que los 144.000 irán al cielo para un período de entrenamiento antes que Jesús Cristo regrese.

La resurrección de los 144.000 comienza en el día profético (véase la 47ª) que terminará cuando Cristo ponga sus pies otra vez sobre el monte de los Olivos, en el Día de Pentecostés del año 2019.

El mar de cristal mencionado en Apocalipsis 15:2 es metafórico y se refiere a un lugar, en la atmosfera de la tierra donde este gran evento tendrá lugar. Incluso las personas en la tierra podrán ver este espectáculo en los cielos (como una gran luz), aunque no entiendan lo que está pasando, porque Dios dice que todo ojo verá la venida de Jesús Cristo en ese día. Ese mar de cristal no debe ser confundido con el mar de cristal (de creación espiritual) que existe ante Dios en el cielo espiritual, Su trono (Apocalipsis 4:6).

37 (16)    El remanente de la Iglesia de Dios de la Era de Laodicea tuvo la prueba más grande, jamás dada, de que Jesús Cristo ha cumplido perfectamente todo el simbolismo contenido en el día del Pésaj (la Pascua), integralmente, en el 14° día del mes de Abib. Desde la década de 70, ministros en la Iglesia de Dios propagan la enseñanza de que Cristo cumplió con algunos aspectos del Pésaj en el día 15 de Abib, y no en el día 14 (que era cuando los israelitas observaban el Pésaj ). Aunque el Sr. Armstrong haya expuesto que esta enseñanza sobre el 15° dio es falsa, muchos en la Iglesia que está dispersada siguen aceptando, creyendo y enseñando eso. Junto con el cumplimiento del simbolismo del cordero pascual, Cristo también cumplió el simbolismo de los sacrificios del Pésaj, realizados por el sacerdocio levítico en la tarde del 14° día, antes del inicio del 15° día. Esta porción diurna del 14° día, que contiene un gran significado para lo que Cristo ha cumplido, no ha sido plenamente comprendida. Todo lo que Jesús Cristo cumplió tuvo lugar "entre las dos noches", en la parte nocturna del 14° día y en la parte diurna del 14° día, y no en cualquier parte del 15° día.

38 (17)    Los 144.000 son todos aquellos que han sido llamados y entrenados por Dios en los últimos 6.000 años. Ellos estarán en la primera resurrección al regreso de Cristo. En la Era de Filadelfia se enseñó que habrían 144.000 personas de la Era de Filadelfia que serían resucitadas en la venida de Cristo, junto con una multitud innumerable que saldría de la Era de Laodicea durante los últimos 3 años y medio de gran tribulación. Pero eso no es así. Para entrar a hacer parte de la Familia de Dios uno debe pasar por aflicciones, con el propósito de ser entrenado y moldeado durante muchos años y no sólo por unos meros 3 años y medio, o menos. Los que sobrevivieren a la tribulación serán parte de una continuación de la Iglesia de Dios en el Milenio. La innumerable multitud que se menciona en Apocalipsis 7 es lo mismo que los 144.000 que han recibido el sello de Dios y que serán resucitados en el momento del regreso de Cristo. Todos estos 144.000 han pasado por gran tribulación, con el propósito de entrar a formar parte de la Familia de Dios. Se les llama innumerable simplemente porque desde un punto de vista físico humano no se puede contar tantas personas, y sólo Dios sabe el número de aquellos con quienes Él ha trabajado a lo largo de los pasados 6.000 años, que han sido formados y preparados para hacer parte de Su Familia y de Su gobierno. (Apocalipsis 14:1 y 7:1)

39 (18)    El Sr. Herbert W. Armstrong fue un "tipo" del profetizado "Elías que seria enviado", y durante la Era de Filadelfia él restauró toda la verdad esencial para la preservación de la Iglesia de Dios. Muy pocos en la Iglesia que se encuentra dispersada enseñan esto hoy. El Sr. Armstrong describió a sí mismo como una voz que clama en el desierto, y declaró en el libro Misterio de los Siglos que él ha cumplido las profecías sobre el Elías que seria enviado.

40 (19)    Mateo 24:14 fue cumplido completamente y únicamente por el Sr. Herbert W. Armstrong. Muchas de las organizaciones de la Iglesia que se encuentra dispersada han rechazado esta verdad, ya que muchos de ellos creen que deben continuar predicando el evangelio a todo el mundo. Ellos no reconocen que el Sr. Herbert Armstrong cumplió esta profecía, que se refiere a la Iglesia de Dios.

41 (20)    La expresión “anti-Cristo” no se refiere al Papa o a cualquier otro individuo en el mundo, pero se refiere a cualquier persona en la Iglesia de Dios que vaya en contra de Cristo y frustra el propósito de Dios en su vida. Como el verdadero contexto de 1 Juan 2 revela, han habido "muchos anti-cristos" a través de los siglos en la Iglesia de Dios. También se hace evidente que tales personas han sido parte de la verdadera Iglesia de Dios, pero han abandonado la verdad y han trabajado en contra del propósito de Jesús Cristo de "vivir en" aquellos que están en Su Iglesia, mediante el poder del Espíritu Santo, a fin de completar la obra de Dios en ellos. La palabra anti-Cristo significa simplemente "en contra de Cristo." El "mundo" nunca ha sido llamado a la verdad y no ha tenido la oportunidad de tener el Espíritu de Dios habitando "en" ellos. Si alguien "va en contra" este fin, entonces se convierte en anti-Cristo. No permitir que Dios y Cristo hagan morada en nosotros, debido a la negativa en nos arrepentir del pecado, es negar la razón por la cual Cristo murió por nosotros, como nuestro sacrificio del Pésaj, para que el Padre y el Hijo puedan vivir en nosotros.

42 (21)    Dios el Padre es Yahweh Elohim y sólo Él ha existido eternamente. La enseñanza de que Jesús Cristo siempre ha existido es un vestigio de la doctrina protestante de la Trinidad. Sólo hay un Dios Todopoderoso que tiene existencia eterna.



Verdades proféticas reveladas en la Era de Laodicea

43 (22)    El remanente que Dios está despertando será formado por el 10% de un tercio de los antiguos miembros de la Iglesia de Dios Universal antes de que empezara la Apostasía. Y como mencionado en la 34ª Verdad, no todos aceptaron y recibieron la oferta de Dios para ser despertados y sacados del cautiverio. La profecía de Ezequiel 5 habla tanto de la dispersión de las naciones físicas de Israel (en el Día del Señor) como la de la dispersión del Israel espiritual (que ya ha ocurrido). Esta y otras profecías mencionan también que un diezmo (el diez por ciento) de la tercera parte de Israel, tanto físico como espiritual sobrevivirán como un remanente.

Es necesario entender lo pasó con la Iglesia fue dispersada para poder entender lo que va a pasar con las naciones dispersas de Israel cuando empiecen a experimentar una gran tribulación y mucha destrucción. Cuando esto pasó a la Iglesia en el plano espiritual, las personas no fueron arrancadas de donde estaban y llevadas a otro lugar, en cautiverio, pero ellas quedaron rotas, destrozadas, y se dispersaron como resultado del colapso y del fracaso de los que habían sido sus lideres. Cuando los sistemas de gobierno y lo sistemas económico de estas naciones colapsen, su pueblo quedará dividido, roto, roto, en completo caos – dispersado - sin orientación, sin seguridad y sin el liderazgo de aquellos en quienes había confiado.

Hay profecías que dicen que un diezmo de la tercera parte de Israel va a sobrevivir como un remanente. Estas profecías son diferentes en su cumplimiento porque se aplican de una manera única al Israel espiritual, y de otra manera a las naciones físicas de Israel que están dispersadas de Israel.

El primer lugar donde esas profecías deben cumplirse es en la Iglesia, el Israel espiritual. Y esto fue lo que ocurrió a la Iglesia después de la Apostasía. Dios ofreció al diez por ciento de la tercera parte la oportunidad de formar parte de la Iglesia remanente. Pero como mencionado en la 34ª verdad, no todos aceptaron la oferta de Dios para sobrevivir y ser totalmente liberado de su cautiverio. Debido a la libre elección de cada uno, juntamente con las pruebas y las batallas que se siguieron, porque como está escrito en Ezequiel ellos serían echados nuevamente en el fuego, la gran mayoría de ellos optó por rebelarse contra la Iglesia remanente o simplemente no aceptó formar parte de ella.

No se debe confundir aquellos a quienes fue dada la oportunidad de formar parte de la Iglesia remanente con la promesa que Dios hizo en Apocalipsis a aquellos que fueron parte de la dispersión después de la Apostasía. El 10 por ciento de la tercera parte no tiene nada que ver son esta promesa de Dios de llamar a 63.000 antiguos miembros de la Iglesia de Dios Universal para seguir viviendo en el Milenio, debido a que ellos no serán llamados a estar en comunión con la Iglesia por un período considerable de tiempo y para servir de testimonio con el remanente que Dios había despertado antes.

La historia y el propósito de lo que Dios ofrece a las naciones físicas de Israel que están dispersas es diferente en lo que se refiere al 10 por ciento y al tercio, y o que fue profetizado sobre ellos. O qué pasará con Israel físico tendrá lugar en la última fase del tiempo del fin. Y es para entonces que Dios promete salvar un remanente. Esto significa que muchos millones de personas más podrán ser salvas, físicamente, para poder seguir viviendo vivir durante el Milenio. Sin embargo, cuantas personas serán salvas depende de ellas mismas y su de respuesta a Dios. Esta cantidad será entre un tercio de todo Israel y un mínimo del 10 por ciento de la tercera parte.

Desde la Apostasía, la Iglesia ha estado experimentando una gran tribulación espiritual, que termina el 8 de noviembre de 2015. Entonces comienza el séptimo y último ciclo de 1.260 días, desde la Apostasía hasta el regreso de Cristo, incluyendo los últimos 50 días. Será durante este período de tiempo que la gran tribulación física vendrá sobre este mundo.

44 (23)    El colapso de los Estados Unidos tendrá lugar durante la 5ª Trompeta del Séptimo Sello, y no durante el 5º Sello, como antes fue enseñado en la Iglesia de Dios Universal. Esta comprensión vino con la revelación de Dios de que los primeros cuatro sellos de Apocalipsis conciernen a la Iglesia y no al mundo.

45 (24)    No todos los miembros bautizados, incluyendo a los que hacen parte del remanente, serán parte de los 144.000. La fase final del proceso de sellar a los que aún están vivos, según la profecía de los 1.335 días de Daniel, comenzó en la Fiesta de las Trompetas del 2008 y terminó en el Día de Pentecostés del 2012. Los pocos que todavía estaban vivos, y que entonces han sido elegidos para recibir el sello de Dios, serán resucitados (transformados) en ELOHIM cuando Cristo venga.

La gran mayoría de los que son parte de la Iglesia de Dios seguirán viviendo físicamente en el Milenio. Ellos son los que darán continuidad a la Iglesia de Dios, en esa nueva era. Muchas personas serán añadidas a la Iglesia durante ese “último” Día del SEÑOR. Y cuando los acontecimientos de la Quinta Trompeta del Séptimo Sello comiencen a cumplirse, Dios comenzará a despertar a muchos de los que antes eran parte de la Iglesia de Dios Universal y que fueron dispersados después de la Apostasía.

46 (25)    La Iglesia de Dios - Preparando para el Reino de Dios (COG-PKG) es la única organización física con la cual Dios está trabajando en este tiempo del fin. Dios siempre ha trabajado a través de un método jerárquico de gobierno, especialmente en este tiempo del fin. Hubo solamente un apóstol para el fin de los tiempos durante la Era de Filadelfia, y ese apóstol dirigió la única organización terrena a través de la cual Dios obró en Su Iglesia. Del mismo modo, hay solamente un único apóstol que dirige la Iglesia de Dios hoy.

47 (26)    Dios ha revelado cuánto dura realmente el “día” profético en el que las siete copas de la Séptima Trompeta (las siete plagas) serán derramadas sobre la tierra. Ese “día profético” es en realidad el cumplimiento de los “50 días” que finalmente nos llevarán a la venida de Cristo en el Día de Pentecostés del 2019. Sólo Dios puede revelar la duración especifica de un “día profético”. Dios reservó dos posibles fechas para la venida de Cristo como Rey de reyes. La primera fue el Día de Pentecostés del 2012, y Dios reveló que el “día profético” en el que las siete últimas plagas serían literalmente derramadas, habría sido en ese Día de Pentecostés. Puesto que el propósito de las plagas es “destruir a los que destruyen la tierra”, Dios ha revelado que más de 3,5 millones de personas habrían muerto solamente ese día si esto hubiera ocurrido en el 2012.

Sin embargo, Dios ha postergado por exactamente siete años la fecha de la venida de Su Hijo, y Él ha revelado ahora que la duración de este “día profético”, que nos llevará a la venida de Cristo, también ha cambiado. Ese “día profético”, que es cuando se derramarán las siete plagas, se cumplirá dentro de los últimos 50 días, que terminarán cuando Cristo regrese el Día de Pentecostés del 2019.

Dios ha revelado que al postergar la venida de Su Hijo por siete años, hasta el año 2019, Él está mostrando Su gran misericordia a todos los seres humanos. Dios está trabajando para ofrecer a toda la humanidad la oportunidad de para empezar a dar oídos a Él y cambiar el curso de su autodestrucción, para que puedan ser salvos y seguir viviendo. Esa misericordia también está siendo engrandecida por la manera cómo Dios está extendiendo la duración del “día profético” de las siete últimas plagas, que ahora serán derramadas durante 50 días. Y como Dios ha cambiado la manera en que esas plagas serán derramadas, de un sólo día a ese período de 50 días, muchos millones de personas más tendrán la posibilidad de ser salvas y de seguir viviendo en el Milenio, bajo el reinado de Cristo.

Como ya fue dicho, sólo Dios puede revelar la duración específica de cualquier “día profético”. Hay varios ejemplos donde un día profético corresponde a un año. Y también está el ejemplo de la semana de siete días, en la que, según lo que Dios reveló, cada “día” corresponde a 1.000 años en Su plan de 7.000 años para la humanidad. Él ha dado todo ese tiempo a los seres humanos para que se multiplicasen y luego pasar a la siguiente fase increíble de Su gran plan de salvación. En este ejemplo en el que un día profético corresponde a 1.000 años, el séptimo día, el Sabbat, corresponde a los 1.000 años del reinado de Jesús Cristo.

Otro ejemplo bien conocido de un “día profético” es lo que nos es revelado en Último Gran Día, un día sagrado anual. Dios revela otro período de tiempo específico en este “día profético”. Se trata de un período de tiempo que va a durar 100 años, y que viene inmediatamente después del Milenio, los 1.000 años en los que Jesús Cristo va a reinar en la tierra.

La duración de un “día profético” puede variar de acuerdo con el propósito y el plan de Dios. Y sólo Dios puede revelar qué período de tiempo corresponden a estos días proféticos.

48 (27)    Los dos testigos del tiempo del fin (los dos profetas de Dios para el fin de los tiempos) ya han sido revelados. Muchos en la Iglesia dispersada los rechazará porque no son quienes ellos esperaban o querían que fuesen. Muchos rechazan la idea de que uno de ellos sea una mujer o que los dos sean cónyuges.

49 (28)    Los Siete Truenos han sido revelados y ocurrirán exactamente como fue predicho. Como afirmado en los sermones y en el libro 2008 -Testigo Final Dios, todos estos truenos comenzaron a retumbar durante la fase del Sexto Sello. Y siguen retumbando, cada vez con mayor intensidad, durante la fase del Séptimo Sello. Estos truenos son:

1) Terror de guerra: 9/11 ( el 11 de septiembre del 2001) fue en día en que se abrió el Sexto Sello (los 7 edificios del World Trade Center fueron destruidos) y fue también el comienzo del retumbar de los Siete Truenos.

2) Terremotos: con los consecuentes tsunamis y volcanes.

3) Condiciones climáticas anormales: lo que ocasiona inundaciones, deslizamientos de tierra, incendios forestales y pérdidas en la agricultura.

4) Crisis económica global.

5) La muerte, además de la destrucción (dividido en tres fases distintas, pero con orden aleatorio).

6) Una revelación creciente de los dos testigos de Dios del tiempo del fin, tanto en la Iglesia que se encuentra dispersada, como en el mundo.

7) Una mayor revelación de Dios al hombre, tanto en la Iglesia que se encuentra dispersada, como en el mundo.



La 50ª verdad

Esta verdad se refiere a la revelación dada por Dios sobre la fecha elegida por Él para los acontecimientos que conducen a la venida de Jesús Cristo. La Iglesia de Dios siempre ha creído que Jesús volvería como Rey de reyes en la Fiesta de las Trompetas. ¡Pero esto no es cierto! Dios ha reservado esta revelación para este tiempo del fin, para ser revelada justo antes de la fecha que sirve como anuncio de la venida de Su Hijo para reinar sobre toda la tierra.

Dios pudo haber revelado esta verdad en cualquier momento, y siempre ha sido única y exclusivamente Su prerrogativa hacer eso cuando Él lo eligiera. Dios había dado a la Iglesia gran parte de la comprensión sobre el significado de la Fiesta de las Trompetas, pero no nos ha revelado todo su significado. Dios ahora ha dado a la Iglesia la comprensión sobre algunas de las razones por las cuales Él ha elegido revelar esta importante verdad justo antes de la Fiesta de las Trompetas de 2008.

1) Esto es parte de un proceso continuo que hace una distinción entre la Iglesia (la organización física donde el cuerpo espiritual de la Iglesia es alimentado y guiado por aquellos a través de quienes Dios está trabajando) y todas las demás organizaciones que se separaron de la Iglesia y ahora están dispersadas (con las cuales Dios ya no está trabajando).

2) Esto ha quedado reservado hasta ahora debido a la continua batalla espiritual contra Satanás y sus demonios. Satanás y los demonios saben que su reinado está llegando al fin y que en breve ellos serán sacados de entre los seres humanos durante 1.000 años. Pero ellos no sabían exactamente cuando eso va a pasar. Dios está a punto de exponer la maldad de Satanás y de los demonios, mostrar como ellos son en realidad.

3) Dios también va a revelar la actitud y el espíritu pervertidos de todos los que se burlan de Él, de Su iglesia y de Sus siervos. Cuando esta revelación fue dada a la Iglesia los que se burlan, que critican, que ridiculizan y se mofan de la Iglesia de Dios han aprovechado la ocasión para encontrar faltas en la Iglesia de Dios diciendo que habíamos cambiado la doctrina y la fecha de los acontecimientos que habíamos anunciado antes. Y ellos han hecho esto para satisfacer sus propias necesidades. Esos críticos se comportan neciamente y no se dan cuenta de que se están colocando en la posición de juzgar a Dios. Y esto del que ellos se burlan es lo que terminará siendo usado para burlarse de ellos. Dios ahora está revelando el odio que por casi 6.000 años ha existido en los corazones de hombres y mujeres hacia Él y hacia Su pueblo.

4) Y en relación directa con el punto anterior está el hecho de que lo mismo que los burladores usan para intentar desacreditar al profeta de Dios y Sus dos testigos para el tiempo del fin es una de las cosas que Dios va a usar (de una manera mucho más poderosa) para probar a través de quien Él está trabajando. En realidad el cumplimiento de la 50ª verdad será una gran evidencia de quienes son los verdaderos siervos de Dios. Y los acontecimientos que el cumplimiento de esta verdad revela avergonzarán a todos esos burladores.

Desde hace mucho tiempo nosotros entendemos que la Fiesta de las Trompetas se refiere al toque de varias trompetas, en plural, y no al toque de solamente una trompeta. El toque de todas esas trompetas anuncia la venida de Jesús Cristo como Rey de reyes. A cada trompeta que es tocada estamos más cerca del cumplimento de esto. Dios ha reservado la Fiesta de las Trompetas de 2008 para anunciar oficialmente a Su pueblo que la tan ansiada cuenta atrás para la venida de Jesús Cristo había empezado.

La Revelación de la Fecha Elegida por Dios para los Acontecimientos
Hay un gran significado contenido en el momento único de la Fiesta de las Trompetas de 2008. El primer acontecimiento significativo es descrito en 2 Tesalonicenses 2, donde podemos leer la profecía del tiempo del fin sobre un líder de la Iglesia en la tierra, un hombre, que traicionaría Jesús Cristo. La manifestación de este hombre revelaría a la Iglesia que el tiempo del fin había llegado y que el Primer Sello del Apocalipsis había sido abierto. Este hombre, que traicionaría al gobierno de Dios, quedaría conocido como “el hombre de pecado” y “el hijo de la perdición”.

Como explicado en la literatura de la Iglesia y en algunos sermones, Dios reveló quién era este hombre a través de la sentencia de muerte contenida en esta revelación. Esa sentencia fue revelada a través del número 40 (usado para mostrar el juicio de Dios) multiplicado por el número 7 (los siete días de la semana). Pasaron exactamente 280 días desde el momento en que este hombre perpetró esa traición hasta el momento en que él murió. Cuando el Sr. Joe Tkach, sénior, dio un sermón anunciando a la Iglesia que las leyes más básicas de Dios habían sido abolidas, en el momento que él concluyó esa traición a Dios y a Jesús Cristo, exactamente 280 días después, a la misma hora que él terminó esa traición, él murió. Y esto fue la revelación de Dios sobre quién era el hijo de la perdición, el hombre de pecado.

Como resultado de esa revelación, Dios también ha revelado que Él está usando este mismo período de juicio para revelar el fin del reinado del primer hijo de la perdición: Satanás. Los ángeles también son llamados “hijos de Dios” en la creación espiritual. Satanás (que antes se llamaba Lucifer) traicionó a Dios y llevó a un tercio de los ángeles (que se convirtieron en demonios) a rebelarse contra Dios juntamente con él. Pero Dios tiene un plan para acabar con Satanás y con su influencia en esta tierra. Cuando Jesús Cristo regrese Satanás y los demonios serán encarcelados y durante 1.000 años ellos quedarán alejados de Dios y de los seres humanos.

La revelación de la fecha de los acontecimientos tiene mucho que ver con la Fiesta de las Trompetas de 2008. Porque en esa fecha se anunció la etapa final en la que Dios determinará quiénes serán los últimos “elegidos” para recibir Su sello. El proceso de poner el sello de Dios en los 144.000 estará concluido cuando comiencen a tener lugar los catastróficos acontecimientos que serán desencadenados por el toque de las primeras cuatro trompetas.

Lo que Satanás más odia de todo el plan de Dios es la Familia de Dios - ELOHIM. Y los primeros a entrar para esa familia, de entre todas las familias de la tierra, son los 144.000, que han sido redimidos de la tierra. Ellos vendrán con Jesús Cristo cuando él regrese a esta tierra.

La fecha para la primera fase de la sentencia de Satanás (el fin de su reinado en la tierra) se revela por la misma cuenta regresiva que anuncia a aquel que tomará el poder de Satanás y asumirá el gobierno de toda la tierra: Jesús Cristo. Y todo esto empezó en un determinado día: la Fiesta de las Trompetas de 2008. E inmediatamente después de esto el Séptimo y último Sello de Apocalipsis fue abierto y sonó la Primera Trompeta. Seis trompetas más sonarían todavía, lo que nos conducirá a los acontecimientos que concluyen el cumplimiento de todo esto. Y cuando suene la Séptima Trompeta, en ese mismo día, Jesús Cristo comenzará su regreso como Rey de reyes.

Dios utiliza el mismo período de tiempo de juicio que Él usó para revelar a Su Iglesia quien era el hijo de la perdición (280 días) para revelar la cuenta atrás para el fin del reinado de Satanás en la tierra. El día del año que Satanás más ha usado para glorificar a sí mismo a través del engaño es la falsa fiesta religiosa de las navidades. Si contamos desde las navidades de 2007 hasta el día de la Fiesta de las Trompetas de 2008, tenemos exactamente 280 días (40 x 7). Esto anuncia el fin del reinado de Satanás, el primer hijo de la perdición.

La Fiesta de las Trompetas de 2008 fue el día en que se anunció la última fase para elegir a los últimos que van a recibir el sello de Dios para ser parte de los 144.000 que vendrán con Jesús Cristo para establecer el gobierno del Reino de Dios en la tierra. Los 144.000 reinarán con Jesús Cristo, y el reinado de Satanás sobre esta tierra terminará. Este último periodo de tiempo, la última etapa hasta que se complete el número de todos los que serán “elegidos” para ser parte de los 144.000, del Reino de Dios, es descrito en el libro de Daniel: “Bienaventurado el que espera, y llega a los mil trescientos treinta y cinco días.”

Cuando los 1.335 días terminen, los 144.000 serán realmente bendecidos, cuando Dios comience a hacer con que Su pueblo – los “últimos” elegidos que todavía deben recibir el sello de Dios – permanezcan firmes en “ese día” – en “ese tiempo – en el último profético “Día del Señor”, en los cincuenta días antes de la venida de Cristo a la tierra. Será entonces que Dios dará a los 144.000 la vida espiritual. Durante 6.000 años, los que han sido llamados por Dios, que han sido elegidos y han recibido el sello de Dios para ser parte de los 144.000, han sufrido mucho a manos de otros seres humanos. Pero ahora, en este último “día”, o “tiempo”, en ese periodo de 50 días, Dios va a intervenir en los asuntos de los seres humanos para vengar la causa de Su pueblo, que tanto ha sufrido a lo largo del tiempo.

El “Día del Señor” que viene después de los 1.335 días de la profecía de Daniel tiene un doble significado, como muchos otros acontecimientos proféticos que tienen una dualidad. El “primer” profético Día del Señor ha durado un año. El “segundo” profético Día del Señor va a durar 50 días, que corresponde a la cuenta para el Día de Pentecostés, que es desde el día de la ofrenda de la Gavilla Mecida hasta el día de la ofrenda de los panes que eran mecidos delante de Dios.

Estos tiempos proféticos que son mencionados en la profecía como el “Día del Señor” también son llamados de “año” (o “tiempo”) de la venganza de nuestro Dios.

El enfoque principal del primer “Día del Señor” es las primicias del plan de Dios y también aquellos que han sido rechazados. Central en todo esto está el Día Sagrado que representa las primicias, ya que este primer “año de la venganza de nuestro Dios” comenzó en el Día de Pentecostés de 2012 y terminó, quedó totalmente cumplido, en el Día de Pentecostés de 2013. Este primer día profético está relacionado con a Iglesia de Dios. Durante este período de tiempo comenzó en la Iglesia la medición del Templo, como mencionado en Apocalipsis 11. Fue entonces que Dios comenzó a revelar claramente el inicio de la limpieza del Templo en aquellos que estaban siendo rechazados, que no iban a ser parte de los 144.000. Esto fue principalmente para los que ocupaban una posición de liderazgo en la Iglesia de Dios. Ahí era donde la parte más importante del inicio de la medición del Templo debía empezar.

El segundo “Día del Señor”, que es un período profético de 50 días, es el período de tiempo que termina en el día en que Jesús Cristo pondrá sus pies nuevamente sobre el monte de los Olivos, el día en que él va a regresar. Ese será el “tiempo” de la venganza de nuestro Dios, cuando Él va a poner fin al auto gobierno de los seres humanos, marcando el comienzo de Su Reino que gobernará durante los próximos 1.100 años. Este será el “último” profético Día del Señor, cuando todos los 144.000 que han recibido el sello de Dios serán resucitados y vendrán con Jesús Cristo para reinar con él en el Reino de Dios.

(Para más información sobre este tema véase el artículo 4 Años y Medio Extraordinarios)



Verdades adicionales que han sido reveladas

Dios sigue revelando verdades a Su Iglesia del tiempo del fin, para que la restauración de todas las cosas pueda tener lugar, con el regreso de Jesús Cristo.

51 (1)    Dios ha revelado la identidad del Elías que seria enviado. Como parte de esta revelación, Dios ha dejado más claro que tanto Juan el Bautista como el Sr. Herbert W. Armstrong eran "tipos" del Elías que seria enviado. La última parte de este papel será cumplida (como un “tipo”) por el portavoz de los dos testigos del tiempo del fin. Como un profeta y apóstol para el tiempo del fin, Ronald Weinland es el cumplimiento del tercer y último "tipo" del Elías que seria enviado, antes del retorno de Jesús Cristo como Rey de reyes. Durante los últimos 2.000 años tres personas han cumplido, cada una con una parte, como un "tipo”, el propósito del "Elías que seria enviado", pero será Jesús Cristo que cumplirá este papel en su plenitud.

52 (2)    Dios está restaurando el entendimiento sobre el lugar que corresponde a la mujer en la familia. Esto implica el inicio de la remoción de la gran maldición puesta sobre la mujer, desde el principio de los tiempos, como resultado del pecado.

53 (3)    La ordenación de mujeres en la Iglesia. Con la revelación de la 52º Verdad, Dios sigue revelando el papel que les corresponde a las mujeres y con la 53º Verdad Dios enseña que Él trabaja y seguirá trabajando a través de las mujeres para ayudar a preparar el camino para el regreso de Jesús Cristo y romper con las cadenas que mantienen en la esclavitud a toda la humanidad.

54 (4)    Hay un fin a la existencia de Satanás. Su castigo es la muerte eterna, nunca podrá tener la vida nuevamente. Algunos han creído que, dado que los seres angélicos están compuestos de espíritu, no pueden dejar de existir y por lo tanto son seres eternos. Pero los seres angélicos pueden dejar de existir. El único ser angelical que ha sido formalmente juzgado por Dios, mencionado en las Escrituras, es el que se ha creado en un principio como Lucifer, pero que ahora lleva el nombre de Satanás y Diablo.

55 (5)    Los ángeles fueron creados y son compuestos de esencia espiritual y Dios les ha dado la vida espiritual, pero no son auto-existentes y no poseen vida inherente en sí mismos. Ellos son sostenidos por Dios, y sólo Dios posee la inmortalidad, la auto-existencia y la vida inherente en Sí mismo. También hay que entender que en su creación, aunque Dios tenga dado a los ángeles la vida, sostenida por el espíritu, Dios nunca les dio el Espíritu Santo, y eso nunca les será dado.

56 (6)    Dios creó tanto el bien como el mal. Pero para entender "cómo" Dios hizo esto, es necesario entender “por qué” Dios dio a los seres creados, tanto a los humanos como los angélicos, el derecho de libre elección, totalmente independientes de Él mismo, como agentes morales libres, que poseen la capacidad de actuar según su propia voluntad. El camino de Dios es la única manera de vivir una vida recta, que produce la paz verdadera en las relaciones entre las personas. Al revelar (mostrar, enseñar) esta manera de vivir, (el camino de la paz), el mal ha venido a la existencia. Esto sucedió porque para aquellos que han sido creados, existía la opción de vivir de una manera diferente a la manera de Dios, el camino de la paz, revelado por Dios. Cuando cualquier ser en la creación de Dios elige un modo de vida diferente al camino de la paz que Él ha enseñado (dado), entonces el "mal" es creado.

57 (7)    A través del poder del espíritu santo, Dios Todopoderoso “habitará” en Su familia por toda la eternidad, y ellos siempre permanecerán EN Él. Esto se logrará a través del poder del espíritu santo, que emana de Dios y que nunca dejará de “venir” en la vida de todos los que serán parte de la Familia de Dios. Este será un proceso continuo y permanente, por toda la eternidad.

Incluso después de haber sido engendrado por el espíritu santo de Dios, el espíritu santo puede dejar de fluir y ser completamente quitado (cortado) de la vida de la persona que ha sido engendrada.

Dios habita (vive) en las personas que han sido engendradas (por el espíritu santo) y esas personas permanecen EN Él. A través del poder del espíritu santo, la vida (la naturaleza, la verdad, El Verbo de Dios, el camino de vida) de Dios comienza a vivir en la vida de la persona que ha sido engendrada (en la esencia de espíritu que Dios ha colocado en la mente humana ), para ayudar a esa persona a cambiar su forma de pensar y de vivir: del egoísmo y del orgullo al amor y la preocupación desinteresada por los demás. Este poder, sin embargo, puede dejar de fluir y, a veces incluso puede cortarse por completo a causa del pecado; porque Dios no habita donde hay pecado. Cuando una persona reciba la vida espiritual, después de ser resucitada de la muerte (o de la vida física) a la vida espiritual, el proceso a través del cual Dios permanece en esa persona que entonces ya habrá “nacido” (que ya no es solamente engendrada) y esa persona permanece en Él, nunca cesará o podrá ser interrumpido, pero será permanente y continuo por toda la eternidad.

Cada miembro que nace en la Familia de Dios razona y piensa de manera independiente, pero está perfectamente unido en propósito, voluntad y en un solo camino de vida, a través del poder del espíritu santo, que permanecerá para siempre en ellos (que emana continuamente de Dios, que es la fuente de esto). Dios entonces “habitará para siempre” en cada miembro de Su Familia. Y eso es lo que hace de la Familia de Dios una familia perfectamente unida.

Índice
Verdades que aún quedaban al final de la Era de Sardis
Verdades reveladas durante la Era de Filadelfia
Verdades reveladas durante la Era de Laodicea
Verdades proféticas reveladas en la Era de Laodicea
La 50ª Verdad
Verdades adicionales que han sido reveladas
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